La llegada del verano es sinónimo de planificación de vacaciones en España. Esta suele ser una de las preocupaciones muchos trabajadores que buscan encontrar las mejores oportunidades para pasar unos días de descanso después de meses de rutina. Es cierto que algunos optan por regresar cada año al mismo destino. Una especie de costumbre familiar. En el lado contrario, están esos que aprovechan estas fechas para conocer nuevas opciones. Lo cierto es que en ambos casos es necesario saber con suficiente antelación los días exactos en los que se va a producir el descanso para poder organizar sus viajes y reservas. La legislación laboral española deja clara esta cuestión. El marco de referencia es el Estatuto de los Trabajadores. Es aquí donde se establece que la empresa debe comunicar el periodo vacacional con un mínimo de dos meses de antelación, es decir, con al menos 60 días antes de su inicio. Qué dice el Estatuto del Trabajador sobre las vacaciones de veranoLa normativa fija unas condiciones mínimas que deben respetarse en todos los casos. Los convenios colectivos pueden ampliar o mejorar esos derechos, pero nunca reducirlos ni establecer criterios menos favorables para el empleado. Todo lo relativo a las vacaciones está recogido en el artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores.El primer apartado de este artículo establece que todos los trabajadores tienen derecho a disfrutar de un periodo de vacaciones anuales pagadas de 30 días naturales. Esto quiere decir que en ningún caso podrá sustituirse por una compensación económica. En términos prácticos, esa duración equivale a 22 jornadas laborales. Este es el mínimo garantizado para cualquier empleado por cuenta ajena. Como hemos dicho anteriormente, los convenios colectivos pueden ampliar ese tiempo de descanso. Respecto a la elección de las fechas, la normativa establece que los periodos vacacionales deberán fijarse de "común acuerdo" entre empresa y trabajador, salvo que el convenio colectivo marque otro sistema para organizar el calendario anual de vacaciones.Cuando no exista entendimiento entre ambas partes, el conflicto podrá trasladarse a la jurisdicción social. Será entonces un juez quien determine las fechas definitivas a través de un procedimiento preferente cuya resolución no admite recurso. Por otro lado, el apartado 3 del artículo 38 deja expresamente establecido que el empleado "conocerá las fechas que le correspondan dos meses antes, al menos, antes del disfrute".En el mismo apartado se contemplan situaciones en las que el trabajador no puede disfrutar plenamente de sus vacaciones por causas médicas o relacionadas con la maternidad. En estos supuestos, el empleado conserva el derecho a recuperar más tarde esos días de descanso. Esto quiere decir que si una persona sufre un accidente durante sus vacaciones y las lesiones le impiden desarrollar su actividad laboral, puede tramitar una baja médica. Desde ese momento, los días de vacaciones dejan de computar y podrán disfrutarse más adelante, una vez el trabajador haya recibido el alta.
¿Hasta cuándo se pueden comunicar las vacaciones de verano en el trabajo? Este es el tiempo mínimo de antelación
Muchos empiezan a programar sus viajes para desconectar de la rutina. Para ello, necesitan saber en qué días disfrutaran de su descanso.














