En el verano más caro de la historia de España, en el que ir a Mallorca cuesta tanto como viajar a Bali, julio y agosto siguen reinando. Pero aunque históricamente estos dos meses acumulan más gente vacacionando [no en vano sus nombres vienen directamente de los inventores del concepto vacaciones, los antiguos romanos], algo está cambiando en las cabecitas de la clase media española, que últimamente se desmarca eligiendo períodos antes o después de estas fechas para irse de viaje.
Según el último Informe de Temporada del Observatorio Nacional del Turismo Emisor (ObservaTUR), en lo que se refiere a irse de vacaciones, julio ha vivido una época dorada en comparación con años anteriores. El documento, datado a finales del pasado junio, apuntaba a que el 33% de los españoles que iban a viajar este verano —algo más de 3 de cada 10— lo haría a partir del día 1 de julio, un récord respecto a las cuatro temporadas pasadas que conforman el histórico. En cambio, agosto no vive su mejor momento como mes de vacaciones, ni mucho menos. También según ObservaTUR, en los últimos años este mes va en caída como período preferido por los españoles para hacer una escapada de verano, siendo, en concreto, la opción de tan solo un 35% de españoles en el actual estío.







