Por fin llegó el verano (hace ya un rato, pero está bien comentarlo). Porque a quién no le van a gustar las máximas de 45º, los guiris llenando todas las playas y, por supuesto, el ritual de examinar el cartel de los helados del chiringuito de turno. Ese ritual de indecisión eterna en el que no sabes si arriesgar con algo nuevo o perpetuar la decisión que tomaste con seis años y que nunca, nunca moviste. Año tras año los clásicos sobreviven entre las nuevas modas de internet, y este año todo apunta a que el pistacho en todos sus formatos y el chocolate Dubai serán nuestras némesis. Por eso hoy estoy aquí, con la prudencia que me caracteriza, para sentar cátedra una vez más sobre otra categoría gastronómica para la que claramente no estoy formado: helados. Este ránking será el manual al que recurras cuando necesites un faro de coherencia al encontrarte en el pasillo de los congelados.15. FantasmikosEs deber moral poner fin a este mito. Recorre España de arriba a abajo y de abajo a arriba el clamor de que los Fantasmikos son estupendos. No en mi nombre. Sabores anodinos, palos que se quedan repegados y una tasa de fundido muy, muy alta. No me convencieron con siete años, no me convencen hoy.Nota: ❄ 1 frosty, por los colorines.14. CasattaNO, NO Y NO. Va contra toda norma moral partir un helado con cuchillo y ponerlo entre dos barquillos. ¿De quién fue la idea de maltratar de esa forma al verano? Además, todos sabemos que hay sabores de la casatta que se muerden por demérito porque sólo te gustan dos (o uno) del pack. Inclusión forzada de sabores de helado impopulares como la fresa, y de sabores terribles como el chocolate. Ya lo he dicho.Nota: ❄ 1,5 frostys, por la foto de Mariano Rajoy comiéndose una casatta de una peculiar forma en junio de 2016 en Los Italianos en Granada.13. ColajetNunca he sido especialmente fan de mezclar demasiadas cosas en un helado, pero juntar el limón –que me apasiona–, la CocaCola (que la odio) y el chocolate; que con frutas es mi mayor pesadilla, ya me parece demasiado. No comparto tampoco su formato, puesto que no creo que el conjunto tridimensional de este helado lo haga cómodo de consumir. Pero me gusta el packaging espacial. No todo en el monte quemado es orégano quemado.Nota: ❄ 1,75 frostys, para justificar que esté por encima de la casatta.12. DráculaYa conocéis mi aversión a la Coca Cola. No puedo evitarla. En este caso, tenemos un helado de fresa recubierto de Coca Cola con base de vainilla. Y para más inri, te deja la lengua toda roja. Entiendo que esa es la gracia del helado, pero es desagradable. Afirmo que he consumido sólo un Drácula en toda mi vida y nunca jamás volverá a ocurrir.Nota: ❄ 2 frostys, porque le gusta mucho a mi madre.11. PiruloEste está rico, pero regreso a la arquitectura del propio helado. No se me hacía cómodo, me obligaba a hacer una gimnasia bucal para la que al menos a temprana edad aún no estaba acostumbrado. Un buen helado tiene que tener en cuenta su sabor pero también su experiencia de usuario, que fue totalmente ignorada a la hora de diseñar el Pirulo. No para mí.Nota: ❄ 2,25 frostys, porque es el primero que sabe rico.10. ChococlackEste está buenísimo pero no lo ubico más arriba porque la competencia es arrolladora. Chococlack, un helado eternamente copiado, tiene ese je ne sais quoi necesario para que un helado permanezca en la mente de todos. Un recubrimiento de chocolate, con interior de vainilla –BIEN esa combinación– con un núcleo de chocolate duro que hace clack. Choco-Clack. Exacto. Así sí, un buen helado, una buena narrativa y una construcción que emociona.Nota: ❄ 7 frostys, que se note el salto de calidad.9. MikolápizEste helado es lo más: era una emoción, un concepto, una revolución de los helados interactivos. Creo que, por ser objetivos, era un helado poco práctico. Pero, ¿a quién le importa la practicidad cuando te estás comiendo un lápiz de vainilla –el mejor sabor– con una mina de grafito de chocolate? Es perfección pop. Pero te llenabas de helado por todos lados, eso penaliza.Nota: ❄ 7,5 frostys.8. FrigopiePara que se note que no es odio a la fruta ni a la fresa, es sentido común. Un helado de fresa, sabroso, de UN SABOR, con un concepto chulo y una apariencia graciosa. Pues me parece muy bien, y por supuesto es mejor que su primo el Frigodedo. Creo que he comido, a lo sumo, dos frigopies en toda mi vida y ambos fueron hace más de 15 años, pero guardo buen recuerdo. Está: ricoNota: ❄ 8 frostys por ser uno de los más icónicos helados de la historia.7. NegritónEs un poco excesivo, pero es uno de los helados más sabrosos que he comido. Quizá la apariencia tan voluminosa puede dar miedo, pero es empezar a morder y entre la capita de chocolate, las pepitas de dentro y la mezcla que se genera, lo es todo. Es como la versión sin extrusionar de un cornetto. A mí, me gustaba. Pero también hará 15 o 20 años que no me como uno (igual debería haber hecho una actualización de estos helados, para que el que escribe este artículo no sea un niño de siete años desde su memoria visceral).Nota: ❄ 8,5 frostys, por los buenos tiempos.6. CornettoYa estábamos alargando demasiado la broma. El Cornetto es el clásico, no hay palabras malas. Es un helado que siempre funciona, lo sabe, y esa es su mayor debilidad. Que se acomoda. No quiero Cornettos modernos con sabores imposibles, quiero Cornettos que resuelvan de una vez que el fondo no tenga helado o que el pico se descascarille a la mínima. Y quiero que la tapa no aplane el helado por arriba. Hombre ya.Nota: ❄ 8,75 frostys por su acomodamiento contraproducente.5. MagnumTop 5, esto se pone serio. Magnum es un helado sencillamente perfecto, un sabor balanceado, miles de opciones: a todo el mundo le gusta algún Magnum. Esa perfección, nuevamente, es la que lo mata. Es tan poco emocionante comer un Magnum como hacerte un bocadillo de tortilla francesa; está rico, sí, pero es tan evidente que aburre. No obstante, su increíble sabor, por muy aburrido que sea, le ha hecho eliminar a otros 10 helados. Honor.Nota: ❄ 9 frostys, que es el preferido de mi padre, al que llama ‘polo’.4. CalippoUn Calippo de fresa o de lima-limón es una apuesta segura. Refresca, está rico y es fácil de comer. La única pega es que como cometas el mínimo error ya te llenas la camiseta de helado, pero bueno, es un mal menor. Gran helado, en el Olimpo de los congeladores.Nota: ❄ 9,25 frostys, esto se pone tenso.3. Helado de BolaObligatoria mención la del helado de bola. Entre tanta marca y tanto plástico, ¿dónde quedó el helado de heladería en su cucurucho bien lustroso? Opcional, la cucharilla por si no querías liarte a lametazos con la bola. Los sabores son infinitos, siempre que no cojas chocolate, fresa, menta, tuttifruti o algunas obscenidades de esas. Pero donde haya un buen helado de vainilla, sorbete de limón o incluso Oreo, que se quite lo demás.Nota: ❄ 9,5 frostys, aún recuerdo aquel helado en 2006 que se me cayó al suelo de un lametazo en Olivenza, Badajoz.2. MaxibónNada que decir. Es increíble: solo añadir que se empieza por el chocolate y se acaba por la galleta. Qué helado tan espléndido, qué vendaval de emociones. Qué balance tan perfecto entre el antes y el después. Son helados que abrazan el alma.Nota: ❄ 10 frostys, es de lo mejor que hay.1. PinguLa duda ofende. Es una cabeza de pingüino rellena de vainilla a la que le tienes que quitar el gorrito para empezarlo; un poco siniestro el procedimiento, pero hay que abstraerse. Era el helado por excelencia de los niños en el restaurante. Siempre que iba a Elvas (Portugal) a comer, caía Pingu. Sigo haciéndolo a día de hoy. Las tradiciones, se mantienen. Aguante Pingu.Nota: ❄ 28 frostys, y pocos me parecen.Como veis, los helados aceptan todo tipo de interpretaciones, y esta es toda la sabiduría que puedo aportar en esta materia. Pero bueno, si hay que discrepar en algo, mejor que sea en helados y no en, qué se yo, los Derechos Humanos. Así que por mi parte, con tal de que dejéis lo segundo en paz, discutid por lo primero todo lo que queráis. Saludos desde el congelador.Sigue a El Comidista en Youtube.
Helados y polos de peor a mejor: un ránking personal del Fantasmiko al Frigopie
Conviene saber qué elegir, no sea que encima de achicharrarte vayas a intentar arreglarlo con un fiasco de helado: esta guía 100% subjetiva te lleva por el buen camino









