Giorgia Meloni ha descubierto que le ha salido un adversario peligroso a su derecha. El general retirado Roberto Vannacci no para de crecer en los sondeos con su nuevo partido, Futuro Nazionale, que solo tiene cinco meses de existencia. Su mensaje xenófobo contra la inmigración y sus elogios a Rusia se resumen en sus críticas a Meloni por no haber cumplido las promesas con las que llegó al poder. La última encuesta de YouTrend le concede un 7,6%, por encima de la Liga de Salvini, y casi a la altura de Forza Italia. Hermanos de Italia, el partido de Meloni, aguanta con un 26%, unos cuatro puntos por debajo de lo que tenía hace un año.

La reacción rápida de Meloni contra Sánchez por la crisis de Ceuta, incluida la amenaza de expulsar a España del espacio Schengen que no es viable legalmente, puede entenderse fácilmente por el ascenso de Vannacci, cuyas ideas suenan muy atractivas para las bases de Hermanos de Italia. El exgeneral y antiguo agregado militar en la embajada en Moscú reclama la deportación masiva de los extranjeros ayudándose en el hecho de que Meloni ha fracasado en su intento de aumentarlas, una situación similar a la de otros gobiernos europeos.

El ataque a España fue confirmado por su ministro de Exteriores, Antonio Tajani, cuyo partido, Forza Italia, también se ve amenazado por Vannacci, aunque en menor medida que los otros dos integrantes del Gobierno de coalición. El sistema electoral italiano obliga a formar coaliciones preelectorales. La oposición podría superar a la coalición dirigida por Meloni si Futuro Nazionale no forma parte del bloque de la derecha, un asunto que está aún por definir.