La crisis en la ciudad autónoma de Ceuta ha prendido la mecha de la xenofobia en todos los lugares donde permanecía latente. Mandatarios conservadores de todo el Norte Global no han tardado en anunciar medidas para "contener" una crisis que les queda muy lejos de casa. Dichas propuestas varían en función del análisis que realiza cada país, aunque todas ellas tienen un punto común: la criminalización de los inmigrantes y la promoción del cierre de fronteras.PublicidadLos dirigentes ultraconservadores que están en el poder, como la primera ministra italiana Giorgia Meloni (Fratelli d'Italia), la titular de la cartera de Interior en Finlandia, Mari Rantanen (Perussuomalaiset) en el país escandinavo o el presidente de EEUU, Donald Trump (Partido Republicano), han aprovechado la coyuntura para enaltecer sus propias políticas migratorias y arremeter contra las del Gobierno español, liderado por Pedro Sánchez (PSOE).En la misma línea pronunciado los líderes del Partido Popular Europeo (PPE), al que pertenece el PP de Alberto Núñez Feijóo. En el centro de esta crítica está la regularización de migrantes impulsada por organizaciones de la sociedad civil y puesta en marcha por el Ejecutivo español y sus socios entre el pasado 16 de abril y el 30 de junio. Gracias a ella, a principios de julio ya habían aprobado 11.000 resoluciones de personas que llevaban años residiendo y trabajando en España con sus derechos mermados. Pese a que ninguna de las personas que ingresen irregularmente en el país este año podrá acogerse a esta regularización, la derecha insiste en que lo ocurrido en Ceuta se debe a un supuesto "efecto llamada" impulsado por aquella medida extraordinaria.En una dirección similar apuntan los líderes de la extrema derecha europea que se encuentran en la oposición, como Alice Weidel, portavoz federal de Alternativa por Alemania (AfD), quien a raíz de la crisis en la ciudad autónoma ha pedido que se restrinjan las leyes de naturalización en Alemania, se agilicen las deportaciones y se endurezcan las condiciones para poder acceder al asilo político en Alemania.Por su parte, la diputada y exlider del partido ultranacionalista francés, Agrupación Nacional, Marine Le Pen, ha propuesto en redes sociales que se reserve el espacio Schengen para los nacionales de la UE. Su segundo en Europa, Jordan Bardela, ha aprovechado el momento para plantear que quienes entran en Europa tras la regulación de España son "peligrosos".PublicidadEl Gobierno español se defiende de estas críticas recordando que "ninguna persona que haya cruzado en estos días pueda acogerse a este proceso ya que este exige unos requisitos muy definidos" que no se cumplen en este caso. Las mismas fuentes gubernamentales aseguran que la crisis "tiene su origen en una interpretación de la decisión del Tribunal Supremo que prohíbe las devoluciones de personas que acceden a nado" y que "ha sido instrumentalizada por las mafias y las organizaciones criminales para aprovecharse de la situación de extrema vulnerabilidad de las personas migrantes".Sin embargo, las organizaciones especializadas en los fenómenos migratorios, como la Federación Sur Acoge o el CIDOB a tener en cuenta el momento político en las relaciones de España con Argelia, enemigo histórico de Marruecos, que habrían mejorado significativamente en los últimos meses. Así lo evidencia la convocatoria de la celebración de una Reunión de Alto Nivel entre Argelia y España para el próximo mes de octubre.Todavía es pronto para establecer la causa-efecto que ha dado lugar a la llegada de 50.000 personas a Ceuta de forma irregular desde territorio marroquí en las últimas 48 horas. En el momento en el que se publica este artículo, el Ministerio del Interior español afirma que la mitad de ellas podrían haber vuelto ya a Marruecos por su propio pie, mientras que, al menos, 57 habrían fallecido durante trayecto migratorio por razones todavía no esclarecidas.PublicidadCon el objetivo de contener lo que Sánchez ha descrito como "una violación de la integridad territorial de España", el Ejecutivo español ha desplegado al Ejército de Tierra en la frontera. Por su parte, la Comisión Europea, con Úrsula Von Der Leyen a la cabeza, ha asegurado que "los cruces peligrosos deben cesar de inmediato. Las redes de contrabando deben ser desmanteladas. Y los retornos deben ser rápidos, en la medida en que lo permitan nuestras normas", mientras que otros países europeos, como Bélgica o Países Bajos, piden "hacer lo necesario" para controlar la situación.Trump coge carrerilla para las elecciones de noviembreApenas unas horas después de que saltaran las alarmas por la llegada masiva de migrantes a Ceuta, la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, declaró a Europa Press lo siguiente: "El presidente (Donald) Trump lleva mucho tiempo advirtiendo a Europa de lo que ocurriría si siguiera aplicando políticas globalistas de extrema izquierda, entre ellas las que facilitan la inmigración masiva".En esta crítica contenía, implícitamente, un halago a las políticas migratorias del trumpismo, que tanto han desgastado la imagen del republicano debido a los asesinatos durante las redadas de ICE de, al menos, nueve civiles. La crisis de Ceuta y la alarma social que ha generado ha devuelto la oportunidad al gabinete de Trump de enarbolar el America First y su discurso antiinmigratorio justo en plena campaña por las elecciones de medio mandato que se celebrarán en noviembre.Así lo ha evidenciado el propio Trump en una entrevista concedida a Fox News este 31 de julio en la que ha asegurado que, "eso mismo nos va a pasar a nosotros si no salen elegidos los republicanos, solo que peor, a mayor escala". Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, JD Vance ha llamado a la crisis de Ceuta "invasión de Occidente" y ha dado las "gracias a dios" porque las políticas de Trump hayan impedido que "las fronteras de EEUU ya no luzcan así". En la misma línea, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, advertía en redes sociales de que si los demócratas volvían al poder "reabrirán inmediatamente nuestra frontera y permitirán que millones de inmigrantes sin control vuelvan a entrar en nuestro país".A esta ronda de criminalización también se ha sumado el hombre más rico del mundo, Elon Musk, al comparar la crisis en Ceuta con una escena de la película de zombies Guerra Mundial Z en redes sociales. Solo dos días antes, el medio Axios anunció que el CEO de Space X había reactivado America PAC, el mecanismo de financiación con el que apoyó la campaña de Trump en 2024, cuando el republicano ganó las elecciones. Informaciones posteriores estiman que la actual inversión de Musk en el Partido Republicano podría alcanzar los 120 millones de dólares.En ninguna de las declaraciones del entorno de Trump sobre la crisis en Ceuta se ha esgrimido la más mínima valoración sobre la gestión que tiene Marruecos sobre sus propias fronteras. Este silencio viene precedido por la felicitación, dos días antes del asalto, del Departamento de Estado de EEUU al rey de Marruecos, Mohammed VI, por su vigesimoséptimo año de mandato. En ese mismo mensaje, EEUU volvía a reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental, región que ocupa ilegalmente desde 1975.Esta es la segunda vez que Washington ha defendido el plan marroquí para la antigua provincia española. La primera fue en 2020, al final de su primer mandato, como contraparte por la firma de Marruecos a los Acuerdos Abraham, que buscaban la normalización de los estados árabes con Israel. Sin embargo, este reconocimiento no anula los dictados de la ONU o de la Corte Internacional de Justicia, que considera el Sahara Occidental un territorio no autónomo que tiene derecho a su autodeterminación.PublicidadEl cierre de Schengen de Italia, Finlandia y DinamarcaA excepción de España y Dinamarca, toda la UE está gobernada por partidos situados en algún punto del ecosistema conservador. De todos ellos, son los Ejecutivos de Italia y Finlandia los que cuentan entre sus ministros con miembros de formaciones de extrema derecha, con Fratelli d'Italia (Hermanos de Italia) en el país mediterráneo y Perussuomalaiset (Partido de los Finlandeses) en el escandinavo. En ambos partidos, la narrativa antiimigratoria es un elemento central de su ideario ultranacionalista. En concordancia con este, han promovido medidas como el endurecimiento de las condiciones para obtener la ciudadanía, las trabas para lograr el asilo político o la creación de cárceles para migrantes en terceros países -caso del Acuerdo entre Albania e Italia-.La entrada masiva de personas de forma irregular desde Marruecos ha supuesto un revulsivo para las políticas de cierre de fronteras promovidas por ambos países. A última hora de la tarde del 31 de julio, Giorgia Meloni ha anunciado en redes que su gobierno ha decidido "suspender temporalmente el acuerdo de libre movimiento permitido en el espacio Schengen". La idea de esta medida es, en palabras de Meloni, la de "salvaguardar la seguridad nacional y prevenir posibles repercusiones para nuestra nación". En otras palabras, evitar que quienes han llegado a Ceuta lleguen a Italia por avión o mar.Sin embargo, la regulación vigente del Espacio Schengen ya impide que esto pueda ocurrir. Principalmente, porque Ceuta y Melilla suponen un rara avis dentro de este espacio de libre circulación al continuar aplicándose en estos territorios los controles a viajeros y mercancías que existían previos a este acuerdo. En otras palabras: obliga a las personas que desean entrar o salir de ambas ciudades autónomas a pasar un control fronterizo policial que no deben experimentar quienes viajan entre la mayoría de los países de la Europa continental.PublicidadDe esta forma, la Policía Nacional española controla quién embarca en dirección a a la Península o a otro país desde las ciudades autónomas. En estas circunstancias, parece difícil que una persona que no cuente con documentación en regla -como se presupone que le ocurre a quienes han llegado irregularmente a Ceuta- pueda subir a un avión o a un barco para alcanzar Italia. De esta forma, la medida de Meloni trata de poner un parche donde ni siquiera hay una herida. Aún así, la medida ha sido aplaudida por los gobiernos de Finlandia y Dinamarca, quienes también han apoyado a la mandataria italiana en otra propuesta: expulsar del Espacio Schengen a España.Aquí los problemas se multiplican. Para empezar, no existe ningún mecanismo que permita la expulsión de un país del espacio de libre circulación que permite Schengen. La medida que se acerca a esta propuesta es la prevista en el artículo 29 del Código de fronteras Schengen, si bien no permite la suspensión o expulsión a un Estado del espacio Schengen. Este artículo solo puede activarse bajo circunstancias excepcionales que pongan en peligro el funcionamiento general del espacio Schengen de forma grave y persistente. En este caso es la Comisión Europea quien evalúa la situación y, en el caso de que se cumplan los requisitos anteriormente indicados, el Consejo de la UE puede recomendar a uno o varios Estados que vuelvan a introducir controles en sus fronteras interiores.Que la socialdemocracia danesa se alinee con los preceptos de la extrema derecha en materia migratoria no es una excepción. Desde que Mette Frederiksen, líder del Socialdemokratiet (Partido Socialdemócrata), llegara al poder en 2019, el discurso y las políticas migratorias del país se han endurecido significativamente. Un análisis de Público basado en los datos de la Chapel Hill Survey, daba cuenta de esta cuestión ya en 2025.
Trump, Meloni, Le Pen y Musk: así hace campaña la ultraderecha mundial a costa de la crisis de Ceuta
El cruce irregular de unas 50.000 personas a Ceuta desde Marruecos ya ha causado una treintena de muertes, según Interior.










