Con la llegada de las altas temperaturas, las recetas elaboradas con verduras de temporada cobran protagonismo. Tomates, pimientos, calabacines o berenjenas ofrecen sabores intensos y texturas ideales para preparar platos ligeros y llenos de color durante el verano. Al mismo tiempo, el aumento del calor hace que busquemos alternativas que permitan cocinar recetas más sencillas.

Una de las recetas más populares de la cocina mediterránea son los gemistá, un plato tradicional griego cuyo significado es 'rellenos'. Este plato consiste en vaciar distintas verduras, normalmente tomates y pimientos, para rellenarlas con arroz aromatizado con hierbas frescas, especias y, en ocasiones, frutos secos como piñones o pasas. Dependiendo de la región, también existen versiones con carne picada, aunque la preparación clásica es vegetariana.

El origen de las verduras rellenas se remonta a la Antigua Grecia, cuando existía la costumbre de rellenar hortalizas, hojas e incluso frutos con frutos secos, quesos y hierbas aromáticas, una técnica que después se extendió y perfeccionó bajo la influencia del Imperio otomano, que popularizó el uso del arroz, las especias y, en algunas versiones, la carne picada como relleno.