David Álvarez |

Roses (Girona) (EFE).- ElBulli, el templo que revolucionó la cocina de la mano de Ferran Adrià y el desaparecido Juli Soler y que se coronó cinco veces como mejor restaurante del mundo, cumplió este 30 de julio quince años de su cierre para convertirse en una meca gastronómica bajo el nombre de elBulli1846.

No se ha movido un centímetro, porque toda aquella historia y legado no se entiende sin la postal de su emplazamiento, la cala Montjoi de Roses (Girona), un rincón aislado de la Costa Brava al que se llega por una carretera sinuosa entre acantilados bañados por el Mediterráneo.

Sin embargo, el ajetreo innato a un restaurante, mucho más a uno que puso esfuerzo físico, mental y económico al servicio de la innovación, ha dejado paso a la calma que se atribuye a un museo, al menos en apariencia.

El que fue director de aquel espacio originario lo es también del actual, Lluís Garcia, alguien que había pasado por la sala de elBulli y que, incapaz de dejar de lado el espíritu de servicio que le transmitió Juli Soler, se pone como uno más a recibir a visitantes para explicarles, de inicio, que el nombre de elBulli1846 responde a los platos que allí se elaboraron.