Santiago Martín Barajas
Ecologista e Ingeniero Agrónomo
En los últimos días ha surgido una gran polémica en torno a los incendios forestales, sus causas y sus magnitudes. En este sentido, se están vertiendo una serie de falsedades que no sabemos si responden al desconocimiento o a razones puramente partidistas. Lo cierto es que esas falsedades están confundiendo a la población, además de entorpecer la realización de una gestión adecuada de los incendios forestales.
A continuación, vamos a analizar cuál es la situación real, dejando al margen opiniones erróneas o interesadas. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en el año 2000 se produjeron 23.574 incendios, que afectaron a 187.567 ha, mientras que en el año 2025 el número de incendios fue 8.199, pero quemaron 354.794 ha. Es decir, el año pasado se produjeron tres veces menos incendios que en el año 2000, pero la superficie quemada fue de prácticamente el doble. Y dado que los medios de extinción materiales y humanos en 2025 son similares o mayores a los que había en 2000, parece evidente que ahora los incendios resultan mucho más difíciles de apagar que hace 25 años. ¿A qué es debida esta nueva situación? Desde diferentes sectores se están aportando una serie de causas, muchas de ellas claramente falsas y demagógicas.













