La ola de incendios que ha obligado a declarar la emergencia nacional en Madrid y Ávila ha vuelto a hacer circular bulos y mitos climáticos que se propagan por redes sociales. Algunos reparecen cada año y otros se circunscriben a los fuegos concretos declarados este verano, tras lo que más de 150.000 hectáreas han sido arrasadas. Las autoridades advierten de la difusión de desinformación que incrementa fácilmente la alarma social y recomiendan informarse por canales oficiales. Estos son algunos de los bulos más repetidos estos días:
Cada temporada de fuegos emerge la afirmación que asegura que la Agenda 2030 o los “ecologetas”—entre otros supuestos culpables— no permiten limpiar los montes a ganaderos, agricultores y propietarios. Es falso. Lo primero es que la Agenda 2030 de la ONU no es una ley que dicte normas concretas sobre gestión forestal, sino un conjunto de objetivos de desarrollo sostenible.
Pero, además, es al contrario: la ley de montes de 2003 —aprobada por el PP— exige a las comunidades autónomas la aprobación de planes de prevención de incendios, que en la práctica incluyen la gestión sostenible de los montes mediante retirada de restos, desbroces, podas y otras medidas. Según Greenpeace, los propietarios forestales deben mantener sus fincas limpias y en buen estado y, si no lo hacen, los ayuntamientos deben exigírselo o incluso encargarse de ello. Además, las normativas autonómicas suelen obligar a propietarios de parcelas cercanas a núcleos urbanos a mantenerlas limpias y, en general, permiten hacerlo sin licencia salvo que estén en espacios protegidos.












