Todos podemos ver cómo las derechas, las políticas PP-VOX, junto al conjunto de los aparatos del estado, tanto los represivos como la judicatura y organismos policiales, como los ideológicos es decir el conjunto de los medios de comunicación o pseudo medios afines a la derecha y los canales de las redes sociales y plataformas digitales, están lanzando una ofensiva cuyo objetivo es sin duda desprestigiar al gobierno y conseguir una mayoría en las próximas elecciones generales.

Para ello no dudan en utilizar todo tipo de argumentos, tergiversando la realidad o falseándola y calumniando constantemente al gobierno progresista con todo tipo de epítetos ajenos a la normalidad del debate político.

No hay duda de que el actual Gobierno ha sido el que más avances sociales ha logrado. En políticas laborales sin duda

Esta ofensiva tiene todas las características de un “golpe blando” para derrocar a un gobierno progresista legítimo que ha conseguido importantes avances en el conjunto del país y en beneficio del conjunto de la población y especialmente de los trabajadores y las capas populares.

La derecha se excusa alimentando el fantasma de la corrupción cuando es incapaz de ofrecer alternativas claras a los logros conseguidos en las legislaturas del gobierno de coalición progresista. Todo vale, desde los más gruesos insultos, a las calumnias y las falsedades para atacar al gobierno y especialmente a su presidente caracterizándolo como un peligroso delincuente.