Cuando suben las temperaturas, mantener una buena hidratación es esencial. El agua ayuda a regular la temperatura corporal, favorece la digestión, transporta nutrientes, protege las articulaciones y permite al cuerpo eliminar desechos. Durante el calor, el cuerpo pierde más líquido a través del sudor, pérdidas que pueden aumentar aún más durante el ejercicio o el trabajo al aire libre.
No solo un vaso o una botella de agua se convierten en imprescindibles estos días. El líquido necesario también se puede obtener de muchos alimentos que contienen grandes cantidades de agua y que, por tanto, son grandes aliados durante los meses de calor. De hecho, y según Clara Yela Salguero, dietista-nutricionista del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, “el agua que obtenemos a través del agua de los alimentos, no la que bebemos directamente, suele representar entre el 20% y el 30% del agua total que ingerimos cada día”. ¿Cuáles son estos alimentos? ¿Cómo pueden ayudar a combatir el calor?
Además de beber agua, existe otra manera de mantenerse hidratado: a partir de los alimentos que se consumen, especialmente de las frutas y verduras frescas, así como sopas y lácteos. Destacan por su valor hidratante alimentos como el pepino, la lechuga, el apio, el tomate, el calabacín, el pimiento, la fresa, el melocotón, el albaricoque y la naranja. “Todos ellos contienen más del 85% de agua”, afirma Yela, sin olvidar “la leche y el yogur, que contienen entre el 80% y el 88% de agua”.












