0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialMuchos aprovechan las vacaciones para “desconectar”. Una colega dice que han de ser para “reconectar”. A lo que yo añadiría: ¿con qué?, ¿con quién? Pues creo que ante todo con uno mismo. ¿Quién ha dicho que las vacaciones no pueden ser tiempo de reflexión?Yo reflexiono ahora sobre la política española, que me aburre igual que me inquieta. Y pienso, no es de extrañar, en el PSOE. ¿Qué le ocurre a este partido? No tengo especial querencia ni ojeriza por él, pero es un partido importante, de gobierno y que puede volver a gobernar. Ha estado en varios gobiernos desde hace casi un siglo, descontando su siglo y medio de existencia, que se dice pronto. Ahora no es preciso recordar los motivos por los que el PSOE está pasando la maroma, puede caer por la borda y acabar naufragando, como el socialismo italiano, el francés y el portugués. Incluso el alemán, el más antiguo y potente partido socialista europeo, del que Marx esperaba el inicio de la revolución. Chema Moya / EfeEl socialismo español ya perdió el marxismo, ahora puede perder la dignidad. Si el poder político es autodestructivo, el de este PSOE puede no ser una excepción. Todos y todas en él se dan cuenta, pero hacen como si no se dieran cuenta. No soy original al decirlo: es por mantenerse en el cargo y porque la alternativa que viene puede ser peor. Mientras, hay muchos simpatizantes del PSOE que se sienten engañados y no pocos se inclinan a la derecha. Y hay muchos huérfanos de la izquierda que no saben a quién votarán.Tampoco es preciso decir los motivos, más allá de la execrable corrupción, por los que la socialdemocracia y la izquierda han perdido la confianza de jóvenes y trabajadores. Déjeseme decir: una gobernanza ineficiente, escasa construcción social, dudoso sentido institucional. Que no se sepa conseguir el consenso para sacar los presupuestos del Estado y se haya caído en la descarnada confrontación a la que la izquierda ha sido empujada indican que, a pesar de sus logros sociales, su balance de gobierno no es muy laudable. Lo mismo que un rey ha de ganarse la realeza, un político tiene que atesorar autoridad, que en el caso de España es, hoy por hoy, conseguir la conciliación general y el consenso político.Es hora de convocar un congreso, debatir a fondo el programa y preparar un cambio de dirigentes¿Qué debe ser el socialismo? ¿Qué entender por socialdemocracia? Corresponde a sus representantes o aspirantes explicarlo. Lo que parece haber ahora en la izquierda es un tenue socialismo liberal, un socioliberalismo, y si a su derecha encontrara un liberalismo social, como el que existió con la UCD y la democracia cristiana, la situación para resolver los verdaderos problemas sería incomparablemente mejor. A quienes temen, y están avisados, que el panorama político, territorial, migratorio y social puede empeorar con un gobierno de derechas, más preocupado de salvar a España que a los españoles, es obvio que les interesa que el PSOE siga en el gobierno. Pero ¿este PSOE? Hasta el mismo partido diría que no. Este PSOE, no. Debe renovar su liderazgo, modos de gobernar y su cultura moral y política, si quiere seguir existiendo. Las elecciones no van a tardar. Entonces, quizás es hora de convocar un congreso extraordinario, debatir a fondo el programa de gobierno y preparar un cambio de dirigentes. No tardar más.El electorado catalán y el andaluz han sostenido históricamente la política española de izquierdas. Lo que acuerdan estas dos comunidades, por ejemplo, en lo territorial y la inmigración, marca el compás de la política estatal. Y, no por nostalgia, recordaré el mes de junio de 1976. Mi hija mayor nació en esa fecha, que fue la del primer mitin político tolerado después de 1939. Bajo el lema “Guanyem la llibertat”, en el Palau Blaugrana de Barcelona se presentaba el socialismo catalán y se iniciaba la vía para la unificación del PSC-Congrés con la federación catalana del PSOE.Entre sus impulsores estaban Cirici Pellicer y Quico Sabaté, de Independents pel Socialisme, con quienes yo había trabajado en su agencia de publicidad. En aquel mitin, Joan Colomines exclamaba ante 20.000 reunidos: “Estem suant! Però estem suant socialisme”. Si se quiere que el PSOE no desaparezca, quizás haya que volver, sí, a sudar: socialismo y mucha ética.
Este PSOE, no, por Norbert Bilbeny
Muchos aprovechan las vacaciones para “desconectar”. Una colega dice que han de ser para “reconectar”. A lo que yo añadiría: ¿con qué?, ¿con quién? Pues creo que ante todo con uno mismo. ¿Quién ha dicho que las vacaciones no pueden ser tiempo de reflexión? Yo reflexiono ahora...










