"Hemos entrado en la era de los incendios que no se pueden apagar. Son incendios que queman con la intensidad de varias bombas at�micas y, por tanto, su extinci�n es muy compleja", explica V�ctor Resco de Dios, profesor de Ingenier�a forestal y Cambio global de la Universidad de Lleida e investigador de Agrotecnio, en la plataforma cient�fica SMC Espa�a."Queman con tanta intensidad por toda la energ�a almacenada en los montes, en forma de biomasa, y por toda la energ�a desecante de la atm�sfera, fruto de quemar combustibles f�siles de manera indiscriminada. A ello se le suma unas condiciones meteorol�gicas y topogr�ficas adversas",M�s que asumir este tipo de incendios que exceden la capacidad de extinci�n, Resco de Dios recalca que la pregunta que habr�a que hacerse es "a cu�ntos muertos estamos de que se tomen medidas efectivas". Este experto, que ya adelant� la semana pasada que est�bamos a punto de empezar a sufrir megaincendios de 100.000 hect�reas, destaca que pocos d�as m�s tarde el complejo de incendios de Burgohondo ya va por las 70.000 hect�reas abrasadas:el incendio m�s grande en la pen�nsula ib�rica. "Cuando un paciente que sufre una infecci�n va al m�dico principalmente tiene dos opciones: o seguir la pauta de medicaci�n que le ha indicado el m�dico o no tratarse", explica este profesor. Si no se medica, probablemente la infecci�n le acabe matando. Nosotros ahora mismo somos ese paciente que no est� tomando la medicaci�n. No tenemos que acostumbrarnos a esta situaci�n, ya que con la prevenci�n y otras medidas podemos doblegar a los incendios".Recalca que "si el incendio est� fuera de capacidad de extinci�n, se pueden atacar las partes que est�n dentro de capacidad, como los flancos o la cola. Seg�n las circunstancias, la �nica opci�n es evacuar la zona, incluso para los bomberos, pues corren grave peligro"."Podemos mejorar en el establecimiento de una cultura de riesgo y mejorar en la inteligencia de la extinci�n, esto es, en la capacidad de an�lisis y en incorporar analistas de incendios y y a especialistas en planificaci�n y log�stica en la cadena de mando. Algunas comunidades de Espa�a ya lo han hecho, pero no todas", apunta. "Pero todo esto ser� en vano si no gestionamos el combustible. Nadie est� preparado a enfrentarse con incendios que tienen la potencia de 23 bombas at�micas, que es la energ�a de este complejo de incendios".Un helic�ptero colabora en las labores de extinci�n del fuego cerca de El Casta�ar de El Tiemblo el pasado 24 de julio de 2026, en El Tiemblo, �vila, Castilla y Le�n (Espa�a).Gabri Solera / Europa PressEXPANSION"Sabemos que el �rea quemada est� aumentando y que lo seguir� haciendo. Cabe destacar que a�n no nos encontramos en una cifra r�cord. Es decir, aunque durante la d�cada anterior, la media anual fue de 100.000 hect�reas quemadas a lo largo de todo el verano, lo que hemos visto en las temporadas de 2022 y 2025 ha sido un repunte del �rea quemada y en el a�o 2022, por ejemplo, el �rea quemada era superior a la actual en este momento del a�o"."Podemos predecir que el �rea quemada va a seguir aumentando en los pr�ximos a�os si no se toman medidas, porque la intensidad de los incendios est� aumentando. Las zonas en las que previsiblemente veremos mayores aumentos en el �rea quemada son zonas monta�osas, de gran altitud, que tradicionalmente no se quemaban porque estaban muy h�medas"."Estamos hablando de zonas como los Pirineos, el sistema Central, o la cordillera Cant�brica, por poner solo tres ejemplos", prosigue. "A medida que aumente el combustible por el abandono rural, y que ese combustible se seque cada vez m�s por el cambio clim�tico, nos vamos a encontrar con una mayor probabilidad de desarrollar megaincendios o incendios extremos, porque en esas zonas es donde hay mayores acumulaciones de combustible", a�ade."Aunque sea dif�cil predecir hasta d�nde podemos llegar, dentro de poco ya no podremos descartar escenarios dantescos como los que se viven en California o en Australia, con incendios o complejos de incendios que llegan a los cientos de miles de hect�reas o incluso al mill�n de hect�reas. El a�o pasado, por ejemplo, tuvimos una sincronizaci�n de frentes de distintas decenas de miles de hect�reas que, si se hubieran juntado (y algunos estuvieron a punto de hacerlo), hubieran dado lugar a estos complejos de incendios de m�s de 100.000 hect�reas, la situaci�n en la que nos encontramos actualmente".Este experto recalca que "lo que queda de verano va a venir determinado por las condiciones meteorol�gicas y las igniciones. Por ejemplo, el a�o pasado, a partir del 8 de agosto se desat� una simultaneidad de frentes porque nos encontramos con una serie de tormentas el�ctricas que proporcionaron muchos puntos de ignici�n y que hab�a sido precedido por una ola de calor que hab�a secado el combustible"."Por tanto, si este a�o se repite el escenario de tormentas el�ctricas, junto con el de olas de calor, cabe esperar que nos encontremos con un verano parecido al del a�o pasado o peor si llegan a juntarse varios frentes".Recuerda que, hist�ricamente, "la regi�n mediterr�nea ha sufrido sus peores incendios a principios de julio y la del noroeste, en agosto, por lo que "cabe esperar un desplazamiento de los incendios del este hacia el noroeste (aunque algunas comunidades aut�nomas mediterr�neas, como Andaluc�a, han sufrido tambi�n megaincendios en septiembre). Ahora bien, si empieza a llover y a remojar el combustible, veremos c�mo la estaci�n de incendios entra en letargo, por lo menos durante unas semanas".Jes�s S. Notario del Pino, profesor Titular del departamento de Biolog�a Animal, Edafolog�a y Geolog�a de la Universidad de La Laguna, coincide en que "si no se trata el asunto de la carga de combustible, creo que vamos a tener que acostumbrarnos este tipo de incendios. Como suelen repetir muchos especialistas e ingenieros de montes: lo que no gestionemos nosotros, lo gestionar� el fuego. El problema es que la masa de combustible ha crecido mucho a lo largo de las �ltimas d�cadas, como consecuencia, sobre todo, del abandono del medio rural y algo as� no se arregla f�cilmente a corto plazo; no creo que existan soluciones milagrosas (como tampoco econ�micas) para un problema de esta magnitud".Este experto aboga por "eliminar combustible all� donde sea factible hacerlo de manera que, cuando llegue el frente de llama, no tenga mucho que quemar y disminuya la intensidad del fuego, lo que har�a posible enfrentarse a �l. Sobre el papel parece sencillo, pero en la pr�ctica puede ser tremendamente complicado por la elevada velocidad de propagaci�n del fuego (que supera las l�neas de defensa, a veces, con mucha facilidad), as� como la generaci�n de focos secundarios debido a la emisi�n de rescoldos incandescentes (pavesas) que se propagan por el aire, pueden superar dichas l�neas y poner en peligro al personal de extinci�n".Notario del Pino lamenta que "desde la distancia, tengo la impresi�n de que no estamos preparados del todo (a estos megaincendios). "Basta mirar a nuestro entorno geogr�fico m�s cercano (Portugal, Francia, Italia, Grecia) para darse cuenta de que es un problema de �mbito supranacional".Combustible, relieve, clima y viviendas, en la zona cr�ticaZonas quemadas en los alrededores de el embalse de El Burguillo, �vila.RA�L SANCHIDRI�NEFE"Cuando un incendio es tan difícil de controlar, la causa más frecuente suele ser la conjunción de los siguientes factores", explica Jesús S. Notario del Pino, de la Universidad de La Laguna:Alta carga de combustible vegetalCondiciones meteorológicas muy desfavorables (alta temperatura, baja humedad relativa, vientos fuertes y secos)Relieve abrupto y/o accidentadoViviendas, poblaciones o urbanizaciones (es decir, interfaz urbano-forestal), objetivo prioritario en las tareas de evacuación y extinción, "lo que obliga a distraer una cantidad variable de recursos, aunque sea temporalmente".