Una noche calurosa basta para que el fuego devore miles de hectáreas. De acuerdo con expertos, estamos en la era de los incendios incontrolables, cuya intensidad es equivalente a la de varias bombas atómicas. El área metropolitana de Los Ángeles, las selvas de la Amazonía y ahora enormes porciones de Francia y España son testigo de ello.Los dos países europeos hoy experimentan los peores incendios de los que se tenga registro desde que la Unión Europea comenzó a recopilar datos. La ferocidad de las llamas no ha logrado ser del todo contenida desde hace dos semanas. A lo largo de ese periodo cientos de miles de personas han sido evacuadas de la ciudad Burdeos, Francia, así como de Madrid y Valencia, en España. El panorama para los próximos días (y probablemente para las próximas décadas) no parece mejorar. Según los pronósticos y las proyecciones realizadas por expertos, los efectos mortales asociados a los incendios seguirán latentes aún después de que las llamas se hayan extinguido. ¿Qué condiciones propician incendios de esta magnitud?Bomberos, soldados y voluntarios suman esfuerzos para frenar el avance de las llamas. El 28 de julio los siniestros de Ávila y Madrid comenzaron a ceder, no obstante, el panorama en otras regiones españolas y francesas se mantiene sin mejoras significativas mientras el clima complica las maniobras. El lunes las rachas de viento entorpecieron las labores de extinción, según reportó la Agencia de Seguridad de Emergencias de Madrid 112. Se prevé que una ola de calor extremo empeore la temporada que ya es considerada como la peor de la historia moderna en ambos países.