Bomberos trabajan en el incendio producido en La Bisbal de l'Empordà, en Girona. (EFE/David Borrat)España afronta una nueva era de megaincendios, caracterizada por fuegos cada vez más intensos, extensos y difíciles de controlar, según alerta un nuevo informe de la Real Academia de Ingeniería, que reclama un Pacto de Estado específico para abordar el problema. El estudio advierte sobre un cambio de tendencia: aunque se registran menos focos, la superficie arrasada y la intensidad de los fuegos han aumentado de forma notable desde 2019. Para dimensionar el fenómeno, la institución calcula que durante 2025 los incendios en la península liberaron tanta energía como la que genera en un año un reactor nuclear de 1.000 megavatios, y añade otro dato relevante: por cada 2.700 hectáreas consumidas, la energía liberada equivale a la bomba nuclear lanzada sobre Hiroshima.De acuerdo con el informe, la superficie quemada en España durante los años 2022 y 2025 rebasó las 300.000 hectáreas, cifras que no se registraban desde finales del siglo pasado. Este fenómeno se produce a pesar de que el número total de siniestros descendió, lo que evidencia que la propagación y la fuerza de los grandes fuegos se ha convertido en el principal desafío. “El principal problema ya no son las igniciones, sino la capacidad de propagación de los grandes fuegos”, señala el estudio, titulado El problema de los incendios forestales en España: tendencias, impactos y mitigación, que ha sido elaborado por el grupo de trabajo en Medio Ambiente y Clima de la academia, impulsado por el académico Luis Gil y el investigador Víctor Resco de Dios. PUBLICIDAD“Estos megaincendios se pueden gestionar a través de, principalmente, dos medidas. La primera sería la protección de las personas, es decir, aportar suficiente información a los ciudadanos para que sepan si en el lugar donde viven hay riesgo, porque no tenemos mapas de zonas inflamables, mientras que sí los tenemos de zonas inundables. Además, las administraciones, tanto a nivel local y regional como estatal, también tienen mucho por hacer todavía para gestionar, para mejorar la ley en cuanto a la protección de estas zonas y la dotación económica para reforzar los planes municipales de gestión. Y la segunda medida sería la gestión a gran escala del territorio“, señala a Infobae Resco de Dios, pues la acumulación de combustible forestal, debido a la vegetación no gestionada y agravada por los efectos del cambio climático, “quema como mínimo en torno a un 5% de la superficie forestal”.el incendio forestal en La Bisbal d'Empordà ha quemado más de 2.000 hectáreas. (EFE/ David Borrat)
España frente a una nueva era de megaincendios: el reto de frenar un fenómeno sin precedentes
Un informe de la Real Academia de Ingeniería advierte que los nuevos incendios, cada vez más intensos, obligan a repensar la gestión del territorio, la inversión pública y la protección ciudadana















