Alcaldes y vecinos vienen avisando desde hace muchos años. El macizo las Gavarres, ese gran continuo boscoso de 350 km2 que une el Baix Empordà con el Gironès, es un auténtico polvorín. La eliminación de los cultivos y la ganadería en las últimas décadas, el poco cuidado del sotobosque por parte de los propietarios y un invierno extremadamente húmedo que ha hecho crecer la maleza por doquier han convertido este espacio de interés natural en el mejor aliado para la propagación de las llamas.Ese día en el que las Gavarres volverían a ser pasto de un fuego iba a llegar. Y ese día ha llegado, este viernes. Más de 2.300 hectáreas de superficie, según datos provisionales del cuerpo de los Agents Rurals, habaían quedado calcinados en el primer gran incendio de este verano en Catalunya. El fuego obligó a confinar una decena de núcleos habitados de siete municipios de la zona y a evacuar unos 200 vecinos de la urbanización Vall Repòs, de Santa Cristina d’Aro, y de una casa de colonias cercana por precaución. Un fuego, que como viene siendo cada vez más frecuente, es de los denominados de sexta generación, aquellos que se vuelven incontrolables y que superan la capacidad de extinción convencional.Lee tambiénLo avisaba por la mañana, en los primeros compases del episodio, el jefe de operaciones de los Bombers en Girona, Ferran Garcia. “Está fuera de la capacidad de extinción”, decía una vez ya las lenguas habían alcanzado la zona boscosa y quemaban sin control. Las llamas corrían muy rápido este viernes. En una hora habían ardido 500 hectáreas. “El fuego caminará mucho rato”, apuntaba. El potencial de quema es de 7.000 u 8.000 hectáreas.Columna de humo del incendio forestal que se ha declarado en La Bisbal d'Empordà (Girona) David Borrat / EFEEl incendio, que se inició poco después de las nueve de la mañana, al pie de la carretera GI-660, conocida popularmente como la carretera de la Ganga, en el término municipal de La Bisbal d’Empordà, se fue complicando a medida que avanzaban las horas, azotado por el viento de tramontana. La de este viernes fue una de las jornadas más ventosas de los últimos días, según apuntaban los vecinos. La principal hipótesis con la que trabajan los agentes rurales es el manejo de una sierra radial en una labores de señalización de la carretera en la que se habría originado el fuego. Una carretera, la de la Ganga, de titularidad de la Generalitat.Las llamas han alcanzado rápido las Gavarres, un auténtico polvorín por la gran cantidad de maleza acumuladaA media tarde, los Mossos detuvieron al operario de la empresa que ejecutaba estas labores y que habrían causado el incendio. Con el plan Alfa activado en fase 3 por riesgo alto en la zona, estos trabajos estaban este viernes completamente prohibidos. En las próximas horas, el trabajador pasará a disposición judicial.Los primeros en confinarse este viernes fueron los habitantes del barrio de Sant Pol, de La Bisbal d’Empordà, y la casa de colonias Pou del Glaç con 160 personas, la mayoría menores. Pero a medida que avanzaban las horas, Protecció Civil mandaba alertas para que ante el avance del denso humo hicieran lo propio los habitantes de los municipios de Calonge i Sant Antoni, Castell, Platja d’Aro i s’Agaró, Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l’Heura, Forallac, la Bisbal d’Empordà, Llagostera y Santa Cristina d’Aro.Estos municipios suman cerca de 55.000 habitantes. Es una cifra que, en el arranque de las vacaciones del mes de julio para muchas familias y en fin de semana, podría duplicarse o triplicarse. Ante la previsión de alta movilidad y para evitar entorpecer las labores de extinción de los bomberos, Protección Civil pidió a los ciudadanos del área metropolitana de Barcelona, muchos con segundas residencias en la zona, posponer sus salidas. Una petición, la de evitar desplazamientos innecesarios, que también dirigieron el president de la Generalitat, Salvador Illa, y la consellera de Interior, Núria Parlon.El uso de radiales estaba prohibida ayer por la activación de la fase 3 del plan Alfa por riesgo alto de fuegoEntrada la madrugada de este sábado, permanecían cortadas la carretera C-66, en Palafrugell; la Gi-660 entre La Bisbal d’Empordà y Calonge y la GIV-6612, de Llagostera a Calonge.La Generalitat pidió además la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME) ante la posibilidad de simultaneidad de incendios en la zona. El de la Bisbal d’Empordà no fue el único declarado viernes en las comarcas de Girona, con decenas de municipios con el plan Alfa activado en fase 3 por elevado riesgo. A primera hora de la tarde se declaraban otros dos en Fontcoberta (Pla de l’Estany) y Bescanó (Gironès). El primero, que quemó unas 35 hectáreas, según datos provisionales de los Agents Rurals, pudo ser estabilizado poco antes de las 20.00 horas.Los efectivos aéreos y terrestres centraban este viernes sus esfuerzos en controlar el flanco derecho del incendio a la altura de Santa Cristina, ante la previsión de que el viento de mar se adueñe esta tarde de la zona y pueda reavivar las llamas y modificar su trayectoria. En este punto no se descartaban más desalojos en Romanyà de la Selva o Sant Miquel d’Aro a lo largo de la noche ante un posible cambio de viento.Columna de humo del incendio forestal que se ha declarado en La Bisbal d'Empordà (Girona) David Borrat / EFE Un hombre observa la columna de humo del incendio forestal que se ha declarado en La Bisbal d'Empordà (Girona) David Borrat / EFE
El incendio fuera de control en las Gavarres quema ya 2.300 hectáreas y confina una decena de pueblos
Detenido el hombre que habría iniciado el fuego del Empordà cuando trabajaba con una radial junto a la carretera











