A los Bombers de la Generalitat se les multiplica el trabajo en plena ola de calor. Mientras siguen luchando para controlar que el fuego se expanda por les Gavarres, la aparición de otros incendios en diversos puntos de Catalunya les está obligando a redoblar esfuerzos mientras su máxima preocupación, la simultaneidad de los siniestros, se hace realidad. Ayer las llamas ardieron casi al mismo tiempo en Sentmenat (Vallès Occidental), entre Carme y la Pobla de Claramunt (Anoia), en Artesa de Segre (la Noguera), en Vilademuls (Pla de l’Estany) y entre Llers y Terrades (Alt Empordà) y en algunos casos obligaron a confinar a la población.Anoche la consellera de Interior, Núria Parlon, volvió a pedir la ayuda del ejército ante el avance del fuego en una jornada con 65 incendios en Catalunya, la mayoría agrícolas y forestales.Lee tambiénDurante el fin de semana, con el fuego de les Gavarres ya estabilizado, los bomberos se mostraban cautos. Les preocupaba la ola de calor, que hasta mañana dejará registros de más de 40 grados en muchos puntos de Catalunya, y la simultaneidad de incendios que podía reducir la capacidad de extinción del primero del verano, que, a falta de datos definitivos, ha afectado 25 edificaciones, once por completo. Los peores pronósticos se cumplían por la tarde, con tres incendios de envergadura en Artesa de Segre (Segrià), Carme (Anoia) y Sentmenat (Valles Occidental), que obligaron a desplazar efectivos hacia estos puntos y a confinar varios núcleos de población. En Girona hubo otros pequeños focos en Terrades (Alt Empordà) y en la cuneta de la N-II, a la altura de Vilademuls (Pla de l’Estany), que lograron estabilizarse al poco rato.El fuego en la Pobla de Claramunt, AnoiaLVEn las Gavarres, donde se han quemado unas 2.300 hectáreas, los bomberos seguían trabajando ayer para poder controlar el incendio que se originó el viernes a pie de la carretera GI-660, por los trabajos de mantenimiento de un operario con una sierra radial. El hombre, que tenía entre diez y doce años de experiencia realizando estas tareas, quedó este domingo en libertad con cargos. Su abogada, Marta Bassols, asegura que se está en una fase inicial de la investigación y ha pedido más diligencias a las empresas para las que trabajaba el arrestado.Por su parte, el secretario de la UGT en Catalunya, Camil Ros, en declaraciones a la Cadena Ser, explicó que “es evidente que hay una imprudencia o doble imprudencia”. Recordó que el operario trabajaba para una empresa subcontratada y que, mientras él ha estado dos días detenido, “los responsables de la empresa han pasado el fin de semana donde han querido”.Incendio en La Pobla de ClaramuntLVLos esfuerzos de los bomberos se centraban ayer en el flanco derecho que, caso de descontrolarse, podría llegar a Girona. Otro punto crítico era la carretera de Ganga hasta la urbanización Río de Oro de Calonge.La Associació de Gestors Forestals de les Gavarres, que agrupa a propietarios públicos y privados de las fincas forestales del macizo de las Gavarres y l’Ardenya, considera prioritario limpiar caminos para eliminar la vegetación muerta que ha dejado este incendio y la que se acumulaba a raíz de los últimos temporales de levante. Reclaman recursos de las administraciones como la Generalitat o la Diputación de Girona para ejecutar esas labores y proteger el suelo de la erosión.Los siniestros de Artesa de Segre, l’Anoia y Sentmenat obligan a desplazar efectivos de BombersMientras se mantenía la preocupación por la evolución del incendio de les Gavarres, por la tarde saltaron todas las alertas. La temida simultaneidad de incendios era ya una realidad.El fuego de Sentmenat se originó sobre las 14.20 horas en una zona agrícola al norte del polígono Mas d’en Cisa “por el incendio de una retroexcavadora”, según explicó el alcalde accidental, Jordi Gilgado. “Los propietarios no se han dado cuenta y la máquina ya estaba ardiendo mucho y la policía no ha podido extinguirlo”.Incendio en Sentmenat (Barcelona)Quique García / EFELas llamas, imparables, pasaron del camino al bosque. El incendio avanzó sin control a lo largo de la tarde y afectó rápidamente unas 90 hectáreas forestales en dirección hacia Castellar del Vallès y Caldes de Montbui.Sobre las cuatro de la tarde, Protecció Civil envió una Es-Alert a los teléfonos móviles para pedir el confinamiento de la población de las urbanizaciones el Farell, Can Gurri, Sant Sebastià de Montjamor, el Balcó de Sant Llorenç, Sant Feliu del Racó, Nord de Castellar del Vallès y Can Vinyals. En este mensaje de alerta, se pedía a los vecinos cerrar puertas y ventanas y no salir a la calle.Más de 30.000 personas confinadas en municipios próximos a IgualadaLas llamas se fueron propagando, sobre todo hacia la urbanización El Farell, hasta el punto de que se decidió evacuar a todos los vecinos, reunirlos y habilitar un lugar seguro donde pasar la noche. El inspector jefe de Bombers, David Borrell, explicó que en esta urbanización las casas están muy diseminadas, “literalmente dentro del bosque”.El mayor temor de los bomberos y el Ayuntamiento era que el fuego avanzara hasta el Balcó de Sant Llorenç, puerta de entrada al parque natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac “y un espacio muy difícil para controlar el fuego”, apuntó Gilgado. En 2003, un incendio devastador arrasó más de 4.500 hectáreas y dejó cinco muertos por asfixia de una misma familia en el citado parque natural.Los Bombers también se activaron para apagar el incendio que desde las 16.23 horas quemaba una zona forestal de Artesa de Segre, donde el fuego, que pudo controlarse, generó varios focos secundarios. Solo cuatro minutos más tarde se iniciaba otro incendio entre las poblaciones de Carme y a Pobla de Claramunt, en la comarca de Anoia.El incendio del Vallès obliga a evacuar y reunir a los vecinos de una urbanización muy dispersa en el bosqueCuando se habían quemado unas 500 hectáreas, se ordenó la ampliación del confinamiento inicial que acabó extendiéndose a una población de unas 33.000 personas en el sur de Igualada, la Pobla de Claramunt, Vilanova del Camí, Santa Margarida de Montbui y Castellolí. A última hora de este lunes, los servicios de extinción trataban de que el fuego no afectase a algunos edificios de la Pobla de Claramunt. A esta situación explosiva se suman la negligencia o la mala intención de algunos individuos. Uno de ellos fue detenido por la policía local de Torroella de Montgrí acusado de encender cuatro focos de fuego forestal en esta localidad, a poco más de 15 kilómetros de la Bisbal d’Empordà. Otra detención de un presunto pirómano fue la de un hombre de 50 años acusado de provocar un incendio forestal en las inmediaciones de Sant Quintí de Mediona el 7 de junio.Los Mossos investigan si el sujeto podría estar implicado en otros fuegos declarados por la zona en el 2025. El detenido pasó a disposición del juzgado de instrucción de guardia de Vilafranca del Penedès.