China ha irrumpido en España cuando más lo necesitaba. A pesar de que la industria automovilística siempre había sido uno de los grandes pilares de la economía nacional, con aproximadamente un 10% del PIB, la crisis de los semiconductores, la baja demanda y un camino borroso hacia la electrificación habían sumergido a las plantas españolas en un importante periodo de zozobra. Afortunadamente, cada vez más lejos quedan ya los EREs de Stellantis en Figueruelas, los parones en la producción en las plantas de Renault en Palencia o Valladolid, o el cierre de la fábrica de Nissan en Barcelona. Unas crisis de empleo que poco a poco se van solventando gracias a las marcas del gigante asiático, que desde hace poco más de dos años han aterrizado para lanzar un salvavidas a una industria maltrecha. Uno de los últimos casos es el de la fábrica de Ford en Almussafes. Una instalación que en los últimos tiempos había atravesado tiempos de sombras por una falta de producción que les empujó a tres ERTES y a un Mecanismo Red que mantenía a la planta agonizando y con sus líneas de producción a medio gas. Como agua de mayo apareció este mismo jueves el fabricante chino Geely, que ha anunciado que pondrá sobre la mesa 221 millones de euros para adquirir el 34% de la instalación. Una alianza estratégica que ha dibujado una sonrisa en la cara de sus 4.296 empleados, que volverán a ocupar sus puestos de forma regular para ensamblar cinco modelos. Pasarán de 90.000 unidades anuales del Ford Kuga a la capacidad máxima de la planta, con 400.000, tal y como expresaron los mandatarios de ambas firmas. Leapmotor revitaliza ZaragozaSe pone de moda así una fórmula cada vez más habitual, las alianzas chino-españolas. Uno de los pioneros en esta estrategia fue el grupo Chery, propietario de marcas como Volvo, Smart o Polestar, que estrechó la mano con Ebro (gracias al rescate de EV Motors) en 2024 para revivir la clásica compañía de tractores y camiones. Lo hicieron, además, aprovechando las antiguas instalaciones que Nissan dejó desiertas en la Zona Franca a finales de 2021, dando una segunda vida a una planta en desuso y recuperando hasta 1.250 empleos que crecerán próximamente. La misma senda siguió también en 2024 el gigante Stellantis. El propietario de Citroën, Opel, Fiat o Peugeot decidió poner toda la carne en el asador y apostar por la electrificación de la mano de CATL, el mayor fabricante de baterías de todo el globo, para crear una gigafábrica conjunta. Su proyecto echará a operar a finales de 2026 al abrigo de una inversión de 4.100 millones de euros, que convertirá a la localidad zaragozana de Figueruelas en un gran polo de empleo, con 4.000 nuevos puestos cuando opere a pleno rendimiento en 2028.A escasa distancia también vivieron tiempos de incertidumbre los trabajadores del conglomerado franco-italiano. Los ajustes de producción desembocaron en algunos EREs que desestabilizaron la fuerza productiva de la planta. Una página borrosa que ya pasó gracias a la evolución de la planta en términos de electrificación y, sobre todo, a la joint venture que mantiene junto a Leapmotor. Otra sociedad conjunta que impulsó unas líneas de producción en las que modelos como el Opel Corsa o el Lancia Ypsilon ya van haciendo hueco para un nuevo 'hermano': próximamente la línea 2 también dará a luz a los Leapmotor B10 o B05. Madrid 'renace' y MG apuesta por GaliciaLos tentáculos de esta sociedad no quedan ahí. Ambas firmas anunciaron en mayo que también querían utilizar su colaboración para revitalizar la planta de Stellantis en Madrid. Y es que la factoría capitalina producía los Citroën C4 y C4-X, con los que el grupo consiguió 93.750 unidades en 2025. Sin embargo, estos números no eran más que la crónica de una muerte anunciada desde que el grupo europeo anunció que la próxima generación de estos modelos 'se marchaba' a la fábrica de Kenitra, en Marruecos. Una noticia que abocaba directamente a echar el cierre, hasta que apareció por sorpresa la división internacional de Leapmotor, que producirá alguno de sus modelos en Villaverde. Si hablamos de recuperar... tampoco hay que olvidarse de Santana. No es una marca nueva. De hecho, sabe bien lo que es la industria del automóvil, ya que se vio 'empujada' a echar el cierre en 2011 por no superar la crisis financiera. 15 años después, la marca asentada en Linares (Jaén) ha revivido gracias a un acuerdo industrial y comercial con otro gigante chino, BAIC. La estrategia en esta ocasión, sin embargo, es algo diferente, ya que algunos como la pick up Santana 400 y otros cinco modelos más llegarán semidesmontados a suelo español, apuntaron las marcas.El segundo productor de vehículos a nivel europeo también tiene hueco en su territorio para acoger a MG, propiedad de Saic Motor. Una de las marcas que más vende en el viejo continente fabricará también aquí para regatear a los aranceles y lo hará gracias a una inversión inicial de 200 millones de euros. Tal y como apuntaron sus dirigentes en mayo, la instalación comenzará a construirse en 2027 con el objetivo de que su maquinaria comience a carburar a partir de 2028. Por el camino crearán una red de empleo de unos 2.300 puestos con la idea de fabricar unas 120.000 unidades al año. El proyecto de la empresa de origen británico contará con tres centros asentados en Ferrol, Mandiá y As Pontes.