España se ha convertido en la gran cabeza de puente de entrada en Europa de los fabricantes chinos de automóviles, con más de media docena de proyectos de inversión y producción. En la mayoría de los casos, se trata de proyectos de ensamblaje de vehículos, incorporando componentes producidos en Europa hasta alcanzar el umbral que permita dejar de pagar aranceles.Esta pasada semana se ha anunciado el acuerdo entre Ford y Geely. Pedro Sánchez ha celebrado la llegada de estas inversiones y en el caso de Valencia ha destacado que suponen una garantía de futuro para los miles de empleos que estaban en riesgo en una factoría que producía 100.000 vehículos cuando su capacidad es de cerca de 400.000 vehículos.Al ceder el 34% de Almussafes a Geely, Ford da entrada a un socio chino en su capacidad ociosa –y, con ella, en un mercado europeo donde su cuota lleva una década cayendo– a cambio de 221 millones de ­euros. La marca estadounidense sigue sin definir su estrategia a largo plazo en el continente tras una década de retroceso y constante pérdida de cuota de mercado que ha alimentado los rumores sobre su posible retirada total. La empresa china entra en el mercado europeo, rebajando el impacto de los aranceles.El movimiento Ford es el último en una larga cadena de negociaciones o especulaciones sobre posibles acuerdos similares en los que participarían Stellantis-Leapmotor (Zaragoza y Madrid), también con Dongfeng (Francia); Nissan-Chery (Reino Unido), o Volkswagen-BYD (Alemania). Chery, además, ya produce en España desde el 2024, en las antiguas instalaciones de Nissan en la Zona Franca de Barcelona, a través de la marca Ebro. Un reconocimiento de los tradicionales fabricantes europeos, japoneses y estadounidenses de que el automóvil chino está devorando sus mercados. Alianzas o cierres parecen ser las alternativas.Markus Haupt, consejero delegado de SeatLlibert TeixidóVolkswagen, el gran constructor europeo, se prepara para acometer una profunda reestructuración, que incluye el posible cierre de cuatro factorías y una reducción de empleo de hasta 100.000 trabajadores. Es la respuesta a la fuerte caída de ventas en su primer mercado, China. El anuncio y la propia coyuntura del sector en Europa han sembrado inquietud sobre el futuro de Seat, su gran filial española, que dirige Markus Haupt, y sobre la que siempre se cierne la incógnita respecto a su encaje futuro en el seno del grupo alemán. Primera empresa industrial de Catalunya, con 13.000 empleados directos.Oliver Blume, el consejero delegado de Volkswagen, afirmó en abril, en una conferencia de resultados del primer trimestre, que estaba estudiando “si hay oportunidades para nuestros socios chinos en Europa”, según Reuters y Bloomberg. Actualmente, el grupo alemán mantiene acuerdos con varios fabricantes chinos (Saic, Jac, Faw y Xpeng), aunque las fuentes consultadas apuntan a la primera firma como hipotética candidata más destacada para alguna operación de desembarco en Europa acompañada por el grupo alemán. Oficialmente, no se cuestiona la continuidad de Seat en el grupo alemán y se descarta cualquier cambio, pero muchos expertos en el sector ven la empresa como candidata a ser el objeto de alguna alianza con una compañía china. El grupo español ha generado beneficios operativos de 122 millones durante el primer semestre de este año.+++Las empresas catalanas y y españolas ven con buenos ojos la política del Gobierno de acercamiento al gigante chino, tanto para buscar inversiones como pensando en abrir mercados para sus capitales y productos. Una alternativa frente a la errática política comercial de EE.UU. Así, mientras las empresas chinas avanzan posiciones en España y Europa, sus homólogas catalanas también hacen lo propio y exploran los mercados del este, con especial énfasis en China. Aunque la competencia es muy compleja en esos países, especialmente China, donde el Estado decide cuáles son las reglas de la competencia y hasta dónde pueden llegar los inversores externos.Esta pasada semana, Salvador Illa inició su tercer viaje oficial a Asia, acompañado por los responsables de la Cambra de Barcelona, encabezados por Josep Santacreu. Previamente, el president ha visitado China, Japón y Corea del Sur. Durante su estancia en Vietnam, además de firmar acuerdos de colaboración con las autoridades del país, el president y los empresarios han visitado las instalaciones de varias empresas que ya operan en el país, como Simon (material eléctrico), Relats (textil), Tucal (tubos y válvulas) y Savall Chocolate. Después de Vietnam, la comitiva continuará el trayecto hacia la ciudad estado de Singapur. Vietnam es uno de los países receptores de actividades industriales que China externaliza a medida que escala el nivel de calidad de su propia producción.Salvador IllaJordi Bedmar Pascual/Generalitat de CatalunyaY esta semana, será Foment, la gran patronal, la que acometa un viaje a China. El grupo, con el presidente de la organización gremial, Josep Sánchez Llibre, al frente, tiene como objetivo principal inaugurar una oficina de representación en Shanghai, la capital económica y financiera del gigante asiático. Será la cuarta, después de las que ya tiene operativas en Marruecos, Oporto y Bruselas.La oficina se ubicará en las instalaciones de la multinacional HRC, fabricante de componentes cableados para automóvil, cuyo vicepresidente es Jordi Aranega. Entre las empresas que participan en el viaje se encuentran Agrolimen, Idiada, la Liga de Fútbol, CaixaBank, Banc Sabadell, Grifols, Almirall, Desigual, Ficosa, Applus o Aritex. También se firmará un acuerdo con la cámara de comercio local.Adjunto al director de La Vanguardia. Periodista especializado en información económica