La inversión china en España entra en una nueva fase. Tras años en los que predominaban las operaciones comerciales y la adquisición de empresas, el capital procedente del gigante asiático acelera ahora su implantación industrial, con el automóvil como principal punta de lanza. Gigafactorías de baterías, plantas de vehículos y centros tecnológicos están transformando el mapa inversor y consolidando a España como un país atractivo y una de las grandes puertas de entrada de China a Europa.

Ese es el principal mensaje que deja un informe elaborado por ICEX y KPMG, que concluye que, pese al aumento de las tensiones geopolíticas y comerciales, el atractivo de España no solo resiste, sino que se fortalece: el 97% de las empresas prevé mantener o aumentar sus inversiones en 2026, mientras que el 71% espera incrementar o, al menos, mantener sus plantillas, confirmando una apuesta de largo recorrido por el mercado español.

La automoción se ha convertido en el gran motor de esta nueva oleada inversora. El sector de automoción y baterías representa ya el 13% de las empresas analizadas, situándose entre las tres principales actividades de las compañías chinas en España, solo por detrás de energía y transporte y logística. Además, es el segmento que más crece respecto a la edición de 2023, impulsado por la ejecución de proyectos industriales vinculados a la movilidad eléctrica. Entre los más recientes se encuentran los de CATL junto a Stellantis para una gigafactoría de baterías en Figueruelas, otra planta similar de Envision en Extremadura y una de reciclaje de Gotion en Valladolid, así como el centro de ensamblaje de vehículos de SAIC en Ferrol y la alianza de Chery con Ebro en Barcelona.