Actualizado Lunes,
julio
00:55La Comisi�n Europea planea un mayor control de las inversiones extranjeras en toda la Uni�n y en el radar tiene casos como las puertas abiertas de Espa�a a China en industrias estrat�gicas como el motor, con Almussafes como �ltimo caso, y un mayor control sobre las inversiones estadounidenses en especial en lo que tiene que ver con la tecnolog�a.Bruselas est� sometiendo estos d�as a consulta p�blica un nuevo reglamento delegado que expande el n�mero de operaciones corporativas o inversiones extranjeras en que la Comisi�n podr� emitir dict�menes sobre su opini�n sobre la operaci�n en campos como los materiales cr�ticos o la industria. Documentos que no son vinculantes, pero que sin lugar a duda tendr�n mucho peso en todas las capitales y en la opini�n p�blica y empresarial, por lo que el devenir de la norma es seguido muy de cerca en los principales foros de decisi��n."La inversi�n extranjera en Europa ha evolucionado de una perspectiva predominantemente econ�mica hacia otra en la que la seguridad econ�mica, la resiliencia de las cadenas de suministro y la protecci�n de sectores estrat�gicos se han convertido en factores determinantes para evaluar determinadas operaciones", explica en declaraciones a EL MUNDO Carlos Ochoa, senior managing director de FTI Consulting.Espa�a aprob� en la pandemia el famoso escudo antiopas para proteger a sus empresas durante la pandemia y lleg� para quedarse, una situaci�n que no solo es norma en todo el continente, sino que cada vez m�s operaciones pasan por su filtro.En Espa�a, en 2025, la Junta de Inversiones Exteriores (Jinvex) recibi� un 196 solicitudes de autorizaci�n previa, lo que representa un crecimiento del 19% respecto al a�o anterior, aunque casi una cuarta parte se archivaron por no ser operaciones que necesitaran ese tr�mite. El alza se produjo en mayor medida incluso en Alemania, donde se dispar� un 30% hasta los 339 casos de control de inversiones.Francia e Italia a�n no han publicado datos de 2024, pero la tendencia al alza ya se ve�a entonces. Italia, que tiene un r�gimen m�s estricto para aprobar inversiones en industrias estrat�gicas, analiz� 835 situaciones, un 15% m�s. Por su parte, el pa�s dirigido por Emmanuel Macron tuvo sobre la mesa poder de veto sobre 392 operaciones, un 27% m�s.Ochoa considera que la situaci�n de las grandes econom�as europeas ir� a m�s. "Estamos asistiendo a un cambio estructural. La Uni�n Europea y los Estados miembros disponen hoy de m�s herramientas para analizar inversiones en sectores sensibles y, previsiblemente, veremos un uso cada vez m�s frecuente de estos mecanismos, especialmente en tecnolog�as cr�ticas, infraestructuras y defensa", apunta.Estados Unidos y China, en la miraEl mayor control sobre las inversiones de momento no se est� traduciendo en un veto a la entrada de grupos ajenos a la Uni�n Europea en grupos estrat�gicos salvo contadas excepciones.Seg�n el an�lisis de todas las operaciones notificadas en la UE, apenas un 5% fue retirada o denegada por parte de un Estado Miembro, y un 11% se aprob� con condiciones, el mismo porcentaje que autoriz� de forma parcial el Gobierno espa�ol, que el pasado a�o no vet� ninguna operaci�n y apenas ha bloqueado alguna en los �ltimos a�os. Solo una en 2024 y una en 2022.Una aproximaci�n similar sigue Alemania, con condiciones en apenas un 2% de sus inversiones extranjeras, pero no Francia e Italia. El pa�s galo de hecho puso l�mite a 99 operaciones en 2024, mientras que Italia no dio la luz verde completa a 32 proyectos.En un contexto de mayor escrutinio, los dos pa�ses con m�s papeltas de recibir la lupa son Estados Unidos y China. Aunque sobre el papel, uno es el gran aliado europeo y el otro un rival, en el d�a a d�a las fronteras son mucho m�s borrosas y la retirada inversora norteamericana hace que cada vez m�s ojos se muevan hacia Pek�n, como bien ejemplifica Espa�a, que a�n as� sigue por debajo de la media europea en penetraci�n de empresas chinas, al menos en cantidad.En Espa�a y Europa, el 40% de estas inversiones extranjeras proceden de Estados Unidos, frente a un 6% de China en Espa�a y un 9% en el conjunto de la UE. Ochoa cree que el mayor escrutinio no va a cambiar el balance y Estados Unidos seguir� siendo el pa�s que m�s inversi�n extranjera desplegar� en Europa, pero s� que considera que las compa��as antes de aceptar o acometer ciertas inversiones tendr� en cuenta la geopol�tica.Un caso diferente es China, a la que Bruselas est� presionando sobre todo por las ayudas a empresas para que compitan fuera a precios m�s bajos y ahoguen la industria local. "Est� llevando a muchas compa��as chinas a replantear su estrategia europea, reforzando la inversi�n local, las joint ventures y el di�logo con las instituciones europeas", apunta el ejecutivo de FTI consulting.Si uno se pregunta en qu� sectores se disputar� este pulso, solo hay que mirar los sectores sobre los que deciden los gobiernos. Tecnolog�a, Industria y Automovil y Aeron�utico copan el 50% de las decisiones de la junta espa�ola y tienen un peso similar en las decisiones europeas. De momento, casi todas las consultas reciben un s�, pero las voces por un cambio son cada vez m�s numerosas.En los �ltimos tiempos, tanto China como Estados Unidos han tomado posiciones estrat�gicas en numerosas industrias espa�olas. Desde la gesti�n de puertos con Cosco hasta algunas de las principales plantas renovables, operadas por Three Gorges, que aspira a seguir creciendo en Espa�a.A esto se une el gran desembarco automovil�stico con las f�bricas de SAIC en Galicia y la compra de parte de Almussafes como �ltimos exponentes.En el caso de Estados Unidos, el rol central lo est� jugando ahora en el mundo de los centros de datos con macroproyectos como los de Amazon y Microsoft en Arag�n en un creciente clima de desconfianza hacia la inversi�n en Espa�a por las tiranteces entre los gobiernos. American Tower es una de las compa��as con m�s torres de telecomunicaciones del pa�s.Los fondos estadounidenses son omnipresentes en el Ibex y son accionistas claves de empresas estrat�gicas privadas como Moeve (Carlyle), el fabricante de motores de aviaci�n ITP Aero (Bain en una operaci�n donde hubo condiciones por el Gobierno espa�ol) y numerosas plataformas de renovables.







