El Consejo de la UE ha sellado este lunes la entrada en vigor de las nuevas normas referentes al control de inversiones extranjeras directas (FDI, por sus siglas en inglés) en territorio comunitario desde países terceros, reforzando los mecanismos de escaneo de las inversiones. La Eurocámara ya dio luz verde hace varias semanas, y ahora la actualización de la regulación entrará en vigor en el próximo año y medio. El acuerdo sustituye el régimen voluntario del 2020 por un reglamento que obliga a todos los Estados miembros a establecer mecanismos de escaneo ('screening') que cubran al menos una serie de sectores y tecnologías críticas. Los sectores que quedarían cubiertos serían las materias primas críticas (CRM), la energía, la inteligencia artificial, la infraestructura digital, el sector de seguridad y defensa y los bienes de doble uso, es decir, aquellos que pueden tener un uso tanto civil como militar. Además, se mejora la cooperación entre Estados miembros y se refuerzan los controles de las FDI a través de filiales de las compañías extranjeras en la Unión Europea, un agujero por el que se colaban inversiones sin controles hasta ahora. Con el texto acordado, el control sigue estando en manos de las capitales, aunque en algunos casos el Ejecutivo comunitario, notablemente más duro que la mayoría de los miembros de la Unión, puede emitir una opinión no vinculante. Sin embargo, a efectos prácticos, todos los Estados miembros tienen ya sistemas de control de inversiones extranjeras, después de que en abril de este año el último país que no contaba con ninguno, que era Chipre, aplicara el suyo. Todos los países votaron a favor en el Consejo, lo que muestra que la regulación y los requisitos que plantea eran ya totalmente aceptados por los veintisiete. Este acuerdo, de hecho, ha llegado durante el tiempo de la presidencia chipriota al frente del Consejo de la Unión Europea. "La UE está reforzando su capacidad para proteger la seguridad y el orden público, sin dejar de estar abierta a la inversión extranjera. (...) En un momento de creciente competencia geopolítica, proteger los activos estratégicos y los intereses de seguridad económica de la UE es más importante que nunca", ha asegurado Michael Damianos, ministro de Energía y Comercio chipriota. Opinión España ya tiene un régimen de control de inversiones extranjeras que viene desarrollando desde hace veinte años y que requerirá pocos retoques una vez entre en vigor este acuerdo. También tenía ya controles para las inversiones a través de filiales. Según datos de la EY Europe Attractiveness Survey, en su edición de 2025, España es el tercer país con más proyectos FDI en la Unión Europea, con unos 383 proyectos, por detrás de Alemania, con 548, y de Francia, con 852. Por detrás se encuentran Polonia, con 285, e Italia, con 206 proyectos. Sin embargo, este no es el final del proceso de endurecimiento de los controles a los inversores extranjeros. La reciente propuesta de Ley de Aceleración Industrial (IAA), que busca aumentar la protección de la industria europea en áreas críticas frente a la competencia extranjera, incluye ideas para endurecer los requisitos de entrada a las inversiones de países terceros, proponiendo, por ejemplo, transferencia de tecnología, inversiones mínimas en innovación y desarrollo u obligatoriedad para participar en una 'joint venture' con una empresa comunitaria. Inversiones salientes Además, está pendiente el debate respecto al aumento de control en las inversiones salientes, aquellas que realizan empresas europeas en países terceros. La Comisión Europea ya ha expresado con anterioridad su preocupación por los potenciales 'know-how leaks', es decir, filtración de conocimientos e información a competidores de países terceros, especialmente en sectores críticos. En enero de 2025, el Ejecutivo comunitario ya pidió a los Estados miembros que recopilaran datos, algo que una veintena de ellos hicieron antes de que terminara el año pasado, y Bruselas cuenta con que todos los países de la Unión hayan completado un primer análisis antes de que termine el mes de junio. Lo que se espera en el mundo de la seguridad económica es que la Comisión aproveche el impulso actual para presentar una propuesta legislativa en materia de inversiones salientes, un paso que hasta ahora no se ha atrevido a dar. En una comunicación emitida en 2024, la Comisión ya se mostraba a favor de que los Estados miembros aplicaran controles a las inversiones salientes en materia de tecnología dual cuando "contribuya a aplicaciones militares desestabilizadoras, a la proliferación de armas químicas, biológicas o nucleares, o a la violación de los derechos humanos, lo que podría suponer una amenaza para la paz y la seguridad internacionales y regionales". El Consejo de la UE ha sellado este lunes la entrada en vigor de las nuevas normas referentes al control de inversiones extranjeras directas (FDI, por sus siglas en inglés) en territorio comunitario desde países terceros, reforzando los mecanismos de escaneo de las inversiones. La Eurocámara ya dio luz verde hace varias semanas, y ahora la actualización de la regulación entrará en vigor en el próximo año y medio. El acuerdo sustituye el régimen voluntario del 2020 por un reglamento que obliga a todos los Estados miembros a establecer mecanismos de escaneo ('screening') que cubran al menos una serie de sectores y tecnologías críticas.