0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialSolidaridad, empatía y una gran tristeza ante los gravísimos incendios forestales del centro de España y, de nuevo, del sur de Francia. Ayuntamientos, gobiernos regionales, centrales, la Unión Europea… las administraciones viven con angustia unos fuegos que corren más rápidos y son imposibles de controlar con los manuales clásicos. Miles de personas evacuadas, miles más que han perdido casas, explotaciones, paisaje, vida. Sí, siempre ha habido incendios forestales en verano. No, no eran ni de lejos similares a lo que estamos viviendo, como tampoco la repetición de semanas de calor, sequía y olas de altas temperaturas que han pasado de tropicales a tórridas y de tórridas a infernales. LVEstas condiciones adversas, que cada vez empiezan antes, duran más y se extienden más al norte, han llevado a los países más allá de los Pirineos a plantearse copiar a los de más al sur para proteger a trabajadores y ciudadanos. Incluso el todopoderoso turismo se ve obligado a hacer cambios, con terrazas vacías bajo un sol abrasador y trabajadores que se rinden por miedo a caer muertos.Mandatarios y partidos que niegan el cambio climático son los que cortan el bacalaoPero, por desgracia, todo esto (y más) de lo que climatólogos, meteorólogos, ecólogos y demás llevan alertando desde hace décadas llega en el peor contexto sociopolítico posible. Mandatarios y partidos que no solo niegan el cambio climático, sino que persiguen y acusan a aquellos que se atrevan a oponerles argumentos, son los que cortan el bacalao en presente y, muy posiblemente, en futuro. Solo hay que escuchar la bronca al presidente andaluz, Moreno Bonilla, por parte de sus socios de Gobierno de Vox cuando atribuyó uno de los primeros fuegos del verano, en Almería, al cambio climático.Los gobiernos que incluyen este tipo de formaciones negacionistas, empezando por Estados Unidos, toman unánimemente las mismas decisiones. Negar la evidencia, asegurar, en el caso de los incendios forestales, que la naturaleza se regula sola de esta forma y proceder a recortar servicios públicos de extinción y prevención. Aquí lo han hecho ya en autonomías y ayuntamientos. ¿Qué pasará si llegan o cuando lleguen al gobierno español? ¿Habrá UME, Protección Civil, bomberos de élite de las BRIF el próximo verano?
Fuego y negación, por Glòria Serra
Solidaridad, empatía y una gran tristeza ante los gravísimos incendios forestales del centro de España y, de nuevo, del sur de Francia. Ayuntamientos, gobiernos regionales, centrales, la Unión Europea… las administraciones viven con angustia unos fuegos que corren más rápidos y...













