La lectura en Europa, desde el primer d�a de la vuelta al poder de Donald Trump, siempre estuvo muy clara: pase lo que pase, hay que aguantar. Por cada ataque, insulto, desprecio o amenaza, una sonrisa y buenas palabras. La estrategia es controvertida, porque el bloque europeo, una potencia comercial, aparece siempre como un jugador de segundo nivel. Es desgastante, porque muchos ciudadanos no entienden la sumisi�n ante un socio y ex aliado que no para de humillar. Pero tambi�n es muy arriesgada, porque poner la otra mejilla contra quien no para de abofetear rara vez sirve para aplacar a un mat�n.S�lo en ese contexto se explica, una vez m�s, la reacci�n de la Comisi�n Europea, que con su sobrerreacci�n quitando importancia pareci� casi alegrarse de la �ltima decisi�n del Gobierno estadounidense, que ha impuesto aranceles de entre el 10 y el 12% a las importaciones de m�s de 60 pa�ses. "La UE valora positivamente el hecho de que este resultado est� en consonancia con los compromisos arancelarios estadounidenses acordados en la Declaraci�n Conjunta UE-EEUU", se�al� este viernes Olof Gill, portavoz de la Comisi�n Europea. Lo hizo apuntando a que gracias al Acuerdo de Turnberry, sellado hace ahora un a�o por Trump y Ursula von der Leyen, los aranceles totales a la UE 's�lo' ser�n de un 15% como m�ximo.Bruselas tambi�n ha dicho que esos grav�menes adicionales, que se escudan nada menos que en la presunta falta de leyes y esfuerzos por parte de los socios de EEUU para combatir los productos generadores con trabajos forzosos [la �ltima directiva europea al respecto entrar� en vigor el a�o que viene], "aporta un impulso positivo para seguir trabajando en la b�squeda de nuevas exenciones arancelarias y para profundizar la cooperaci�n en una amplia variedad de �mbitos, como las materias primas fundamentales, la seguridad econ�mica, la inteligencia artificial y las cuestiones digitales".La tregua comercial no evita nuevas amenazasLos problemas son muchos. Los mencionados, con los incentivos perversos para Washington, que ve c�mo apenas hay reacci�n firme al otro lado. Pero tambi�n los que van a venir, porque la decisi�n de aplicar este nuevo recargo ha llegado como resultado de una investigaci�n lanzada en febrero. Pero no ser� la �ltima.Cuando el Tribunal Supremo de EEUU tumb� en febrero el instrumento escogido por Trump para poner aranceles a todo el planeta en el mal llamado D�a de la Liberaci�n, o para castigar a China, Canad� o M�xico con el pretexto de la entrada de drogas, la administraci�n busc� nuevos mecanismos. Encontr� enseguida uno provisional, pero que expira ahora y no puede ser renovado sin al apoyo del Congreso. Y ese proceso exig�a investigaciones formales para justificar la invocaci�n de la secci�n 122 de la ley comercial, algo que nunca antes se hab�a hecho. Una disposici�n m�s que pol�mica, que s�lo en circunstancias excepcionales, le permite castigar con hasta un 15 % a otros pa�ses cuando hay un desequilibrio comercial profundo. Y esas circunstancias deben ser demostradas y justificadas.La apuesta de Europa es de cristal, ya que ahora mismo en Washington hay varias investigaciones adicionales abiertas, sobre el supuesto exceso de capacidad industrial, las pol�ticas de precios para los medicamentos [Trump sostiene que Europa los paga baratos porque EEUU los paga muy caros] y alguna m�s, en el marco del art�culo 301 de la Ley de Comercio de 1974.Pero tambi�n hay otras invocando la Secci�n 232 por riesgos a la seguridad nacional centradas en productos concretos. Hasta ahora ha habido 12, sobre acero y aluminio, autom�viles cobre (anunciada pero a�n no en vigor), madera, semiconductores y sus equipos de fabricaci�n, minerales cr�ticos, farmac�uticos, camiones pesados, aviones comerciales y sus motores, drones, etc. Y nadie sabe c�mo acabar�.Aranceles como arma geopol�tica Pero no es s�lo eso. Despu�s de la firma de Turnberry, y cuando varios pa�ses europeos mostraron su solidaridad a Dinamarca anunciando env�os simb�licos de tropas a Groenlandia, Trump reaccion� anunciando otros aranceles. Igual que adelant� cierres de bases y retiradas de tropas del Viejo Continente. Porque para �l, todo forma parte de lo mismo y no hay ning�n problema en mezclar la OTAN, la Uni�n Europea, el comercio, las leyes digitales o la existencia del IVA.Cuando Espa�a no permiti� el uso de bases para la Operaci�n Furia �pica, Trump anunci� sanciones comerciales e incluso pidi� a su equipo que empezara a confeccionar una lista de productos concretos para penalizar el comercio con nuestro pa�s. Algo que afecta a toda la UE, ya que la Comisi�n tiene todas las competencias comerciales.Igualmente, Trump, que tiene un acuerdo vigente pero no renovado con Canad�, comunic� hace unos d�as que sub�a los grav�menes a todos los productos hasta el 50%, molesto por lo que considera falta de avances en las negociaciones bilaterales con su vecino del norte. Y lo mismo hizo con Brasil, el 15 de julio, a pesar de que EEUU tiene super�vit comercial con el pa�s latinoamericano.La Casa Blanca es completamente impredecible en esta material y Trump ha dejado claro que le dan completamente igual los acuerdos que haya. Los aranceles son para �l mucho m�s que un mecanismo comercial. Es su herramienta b�sica de pol�tica exterior para amenazar, someter, castigar. Los ha usado una y otra vez y seguir� haci�ndolo.Un acuerdo sin garant�as de estabilidad Turnberry, firmado el 27 de julio de 2025, fij� un arancel del 15% para la mayor�a de las exportaciones europeas a Estados Unidos para, en teor�a, eliminar el riesgo de grav�menes m�s elevados. Y la Uni�n Europea se comprometi� a eliminar la mayor�a de sus aranceles sobre productos industriales estadounidenses, aumentar sus compras de energ�a de EEUU por valor de 750.000 millones de d�lares y movilizar hasta 600.000 millones de d�lares en nuevas inversiones en territorio estadounidense.Pero EEUU quiere mucho m�s, empezando por la retirada inmediata de la legislaci�n digital o de las investigaciones a sus empresas. "Bruselas empu�a ahora la regulaci�n como una espada de dos filos contra el ingenio estadounidense, exigiendo a Google otros 890 millones de euros justo despu�s de una multa de 4.100 millones de euros —una sanci�n que por s� sola financi� el 2% de todo el presupuesto de la UE—. �La 'contribuci�n' involuntaria de Google al presupuesto de la UE es ahora mayor que la de dos tercios de los Estados miembros! Ya basta. No tememos a la competencia leal; fuimos forjados por ella. Pero la Ley de Mercados Digitales, tal como se aplica hoy, no arbitra el juego: castiga a los ganadores por el delito de haber ganado (...) El compromiso de Estados Unidos sigue siendo el mismo: mercados abiertos, Estado de derecho, competencia basada en el m�rito. Pedimos a nuestros socios europeos que construyan con nosotros est�ndares que premien a quienes construyen, no que protejan a los actores establecidos ni castiguen la excelencia como si fuera una intrusi�n", escribi� el jueves el subsecretario de Estado norteamericano denunciando la �ltima multa de la UE a una multinacional.
Investigaciones, agravios y amenazas: Trump pone a prueba la estrategia de Bruselas m�s all� de los aranceles
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