Rebuscando debajo de las piedras de la legislación comercial estadounidense para mantener viva la guerra comercial de Donald Trump con el mundo. Y todo ello en un momento en el que el barril de Brent ha vuelto a los 100 dólares por la guerra en Irán, el bloqueo del estrecho de Ormuz y el regreso de las hostilidades al Mar Rojo.

Tras el varapalo del Tribunal Supremo a los aranceles generalizados del presidente de EEUU, por usar de manera indebida la ley de emergencia nacional, Donald Trump ha dado una vuelta de tuerca a las leyes estadounidenses para seguir recaudando los ingresos procedentes de los aranceles. Y este jueves ha anunciado el recurso a la sección 301 de Ley de Comercio, alegando la defensa del trabajo infantil, para imponer aranceles a más 80 países, incluida España y la UE, entre el 10% y el 12,5%.

Primera reacción: la Sección 122 de la Ley de Comercio

Tras el varapalo de la Corte Suprema, Trump recurrió inicialmente a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 para imponer aranceles globales del 10%.

No obstante, dicha sección solo autoriza la aplicación de aranceles durante 150 días, salvo prórroga del Congreso, y los aranceles de Trump vencían este viernes, 24 de julio.