La nueva orden de Donald Trump que restablece aranceles a casi 90 países arrastra varias dudas: ¿Cómo ha conseguido el presidente de Estados Unidos burlar al Tribunal Supremo y reimplantar de nuevo las tasas comerciales sin pasar por el Congreso? ¿Tienen futuro estos nuevos aranceles o volverán a caer? Como casi todo lo que tiene que ver con Trump, la trampa se esconde en los detalles que anticipan una dura batalla legal en los tribunales.Mientras que los aranceles globales que anunció el año pasado utilizaban una ley de emergencia de 1977, ahora ha invocado como excusa los "trabajos forzosos" utilizando otra norma distinta. Estos nuevos impuestos comerciales no incluyen las tasas sectoriales ya establecidas en decretos previos. Para el ciudadano de a pie, las empresas y los inversores, el resultado es casi el mismo: los estadounidenses seguirán pagando más por las compras realizadas en el exterior como hasta ahora.

Aranceles para todos

En el "Día de la Liberación" del 2 de abril del año pasado, cuando el presidente de Estados Unidos mostró los aranceles con un cartón, la Casa Blanca decretó una batería de impuestos comerciales contra todos los países del globo invocando la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977.