El subterfugio legal de la Casa Blanca choca con las garant�as laborales en Canad� o la UE.La Administraci�n Trump acelera la entrada en funcionamiento de los aranceles con los que pretende suplir los que fueron anulados por la Corte Suprema de Estados Unidos el pasado mes de febrero. La tasa temporal del 10% sobre todos los productos exportados al pa�s expira el viernes, y el plan de la Casa Blanca es acogerse a una secci�n de la Ley de Comercio vigente que habilita al Ejecutivo estadounidense a imponer medidas de represalia contra econom�as que toleren los trabajos forzosos. Una normativa pensada en su d�a para promover el respeto a los derechos b�sicos de los trabajadores en pa�ses del tercer mundo, pero en la que Trump ha encontrado la forma de sortear el preceptivo aval del Congreso a la imposici�n de nuevos aranceles, ya que las competencias en materia de comercio exterior son exclusivas en Estados Unidos del poder Legislativo. Esta fue de hecho la raz�n jur�dica por la que los magistrados del Supremo, de mayor�a conservadora, anularon las tarifas "rec�procas" anunciadas a bombo y platillo por el presidente republicano el 2 de abril 2025, que denomin� D�a de Liberaci�n. Pese a los resultados adversos para la econom�a norteamericana y especialmente para los consumidores, que se han visto forzados a asumir un coste m�s elevado de la mayor�a de los art�culos importados como muestran las estad�sticas de inflaci�n, Trump mantiene inalterada su hoja de ruta en pol�tica comercial. El neoproteccionismo justificado ahora en las pr�cticas laborales que mantienen sus aliados comerciales y supuestamente van en contra los intereses de Estados Unidos topa con la realidad de los avances en materia de regulaci�n laboral que certifican los organismos multilaterales. Y rozan el paroxismo en el caso de Canad�, uno de los pa�ses m�s garantistas para los asalariados al que pretende imponer una tarifa aduanera del 50%, o la Uni�n Europea, que a pesar de la reciente ratificaci�n en el Parlamento comunitario del acuerdo arancelario con Trump contin�a en el radar de su Administraci�n y se ha destacado por liderar los avances en la protecci�n de los derechos de los trabajadores. No cabe duda de que Washington ha buscado un subterfugio jur�dico para sostener la malla proteccionista tejida para reequilibrar sus relaciones comerciales y subvertir as� el orden multilateral que ha regido los intercambios de mercanc�as a lo largo de las �ltimas d�cadas. M�s dif�cil ser� convencer a los consumidores norteamericanos de las bondades de sus aranceles.
Trump acelera sus nuevos aranceles
La Administraci�n Trump acelera la entrada en funcionamiento de los aranceles con los que pretende suplir los que fueron anulados por la Corte Suprema de Estados Unidos el pasado...
















