Editorial Expansi�n

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JUN.

2026 - 11:38El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en Washington, D.C.SHAWN THEW / POOLEFELos argumentos de la Administraci�n Trump para justificar esta vuelta de tuerca a su programa proteccionista han enervado a los socios comerciales de Estados Unidos.Donald Trump ha encontrado la forma de mantener parte de los aranceles que anul� la Corte Suprema de Estados Unidos el pasado 21 de febrero por arrogarse los poderes del Congreso norteamericano, que sustituy� por una tasa temporal global del 10% mientras defin�a el nuevo esquema arancelario. Pues bien, la Casa Blanca anunci� ayer una nueva serie de tarifas arancelarias basadas en una secci�n de la Ley de Comercio que habilita la imposici�n de medidas punitivas a los pa�ses que no hayan prohibido el trabajo forzoso y no adopten restricciones suficientes para erradicarlo en las econom�as con las que comercien. En esta categor�a entrar�an, seg�n Washington, la Uni�n Europea o Canad�, pese a que mantienen estrictas normativas contra la explotaci�n laboral, sobre todo la infantil, que con el nuevo r�gimen arancelario de Trump deber�n hacer frente a una tarifa extra del 10%. Por su parte, naciones como India o China, con reg�menes legales bastante menos garantistas para los trabajadores, recibir�an un arancel del 12,5%, que tambi�n ser�a aplicable a las exportaciones de Brasil, Corea del Sur o Jap�n. Los argumentos de la Administraci�n Trump para justificar esta vuelta de tuerca a su programa proteccionista han enervado a los socios comerciales de Estados Unidos, que pese a dar por sentado que tratar�a de resucitar las barreras aduaneras en las que fundamenta su pol�tica comercial desde que recuper� el poder en enero de 2025, consideran una afrenta injustificable la acusaci�n gen�rica a 60 econom�as de tolerar los trabajos forzosos en sus respectivas jurisdicciones.Opini�nEditorialArancelesDonald Trumpeconom�a