Hielo y cenizasLe ped� su email, y aquella muchacha, nacida mirando a los Urales y que no sab�a qu� era Coldplay, se agarr� la pechera y dijo: "�Mi qu�?"Una mujer ante 'Los vencidos. R�quiem', de V. Vereschaguin, en la Galer�a Tretiakov de Mosc�.Xavier Col�sActualizado Viernes,

julio

01:07Audio generado con IAEn casa de la familia Nalimov yo dorm�a en un camastro, las brillantes noches blancas de ese verano de estudios en San Petersburgo me tostaban la c�rnea y un gato adicto a los analg�sicos de la abuela me agred�a con su violento s�ndrome de abstinencia para que le diese valeriana o algo m�s fuerte. Me pasaba el d�a declinando y conjugando, vigorexia mental hasta el punto de olvidar todos los t�picos complutenses del diario local donde trabajaba. Todo en el distrito Vasileostrovski era apasionante y rutinario: museos y kebab, clases de ruso y fregar los platos, el metro y los canales... otro julio para aprender tras otro a�o para olvidar.2005 fue mi verano de Marty McFly, cuando en una vuelta a la manzana conoc� a la vecina Yulia, llegada de provincias, rubia como la cerveza y sin m�s lengua que la de Pushkin. No lleg� a romance de verano, pero al acabar mi tiempo en la ciudad de los zares todo pas� como en Regreso al futuro: le regal� mi diccionario, subrayando las palabras que me parec�an m�s importantes. Le ped� su email, y aquella muchacha, nacida mirando a los Urales y que no sab�a qu� era Coldplay, se agarr� la pechera y dijo: ��Mi qu�?�. Cuando le pregunt� si en su familia ten�an internet, me mir� como si eso fuese una enfermedad.- Coge esto, un d�a mirar�s cosas en el ordenador y tendr�s una direcci�n de email.- �D�nde?- Simplemente conserva este papel, �sta es mi direcci�n.- �Qu� hago con esto?- Cuando llegue el momento, sabr�s qu� hacer.Ella se guard� el papelito en la ri�onera -que en su lejana rep�blica era alta costura- y me dijo adi�s en el and�n, fingiendo que se alegraba de que yo volviese a casa.Pasaron a�os hasta que una aburrida tarde, haciendo la declaraci�n de la renta en Alcal� de Henares, me lleg� un email escrito en ruso: �Hola, ya tenemos internet en Syktyvkar, he guardado tu papel estos a�os�. Cuando descubri� las redes sociales, en su muro escribi� una frase extra�a que se me qued� m�s grabada que su pelo de mantequilla: �El infierno es un lugar donde todos los mandamientos est�n penados por la ley�.Ahora entiendo que aunque en 2005 yo me sintiese Marty McFly explic�ndole internet a una aborigen del pasado, ella me dio el titular que resumir�a el mundo (nuestro mundo, y sobre todo el suyo) en el que casi dos d�cadas despu�s nos encontramos. La verdad es perseguida; la mentira, recompensada. La crueldad es el nuevo carisma y la justicia es vista como una banda. La guerra es la norma; y la paz, apenas un par�ntesis que queremos conjurar para los m�s j�venes.El af�n de nuestros padres era darnos una vida muy distinta a la suya. Y ahora aspiramos a propiciar una que se parezca lo m�s posible a la que ya vivimos. Palabra de Marty McFly.