El tramo de costa que va de Almería a Murcia combina playas amplias, zonas urbanizadas y pequeñas calas resguardadas por formaciones rocosas. Dentro de este último grupo se encuentra la playa de Los Cocedores, también llamada Cala Cerrada, situada justo en el límite entre los municipios de Pulpí y Águilas. Esa ubicación entre dos provincias y comunidades autónomas, es parte de lo que la hace diferente y la convierte en un punto de conexión entre ambos litorales.

La cala destaca por su tamaño reducido y por su forma semicircular, que frena la entrada directa del oleaje. Tiene unos 150 metros de longitud y alrededor de 20 de anchura media, con arena fina y de tono dorado. Frente a la orilla, el agua suele mantenerse tranquila en condiciones normales, mientras que las rocas de los extremos crean pequeños espacios más protegidos.

El entorno está marcado por acantilados moldeados durante siglos por la erosión. En las paredes se aprecian cavidades, entrantes y formas irregulares que se han convertido en una de las imágenes más reconocibles del lugar. Vista desde el mar, la cala aparece encajada entre un promontorio de roca volcánica oscura y otro de arenisca amarilla en el que aún se conservan restos fósiles.