La costa de Málaga presenta diferentes tramos donde el paisaje rompe con la idea clásica de playa urbana, con accesos fáciles, servicios cercanos y amplias zonas de arena. En el entorno de Nerja, los acantilados, las pequeñas calas y la vegetación mediterránea dibujan un litoral distinto, más recogido, donde la experiencia depende tanto del entorno como del propio acceso hasta el agua.
En ese contexto se sitúa Cala Torre del Pino, también llamada Cala del Pino, una pequeña playa ubicada a unos seis kilómetros al este de Nerja. Su localización, entre la Playa de las Alberquillas y la Torre del Pino, la integra dentro del Parque Natural de los Acantilados de Maro. Se trata de una zona protegida en la que el terreno abrupto limita el acceso y contribuye a mantener un ambiente más tranquilo que en otros puntos de la Costa del Sol.
El atractivo principal de este enclave está en la combinación de aguas claras, fondo rocoso y una ocupación moderada incluso en temporada alta. Es una cala frecuentada por quienes practican snorkel o buceo en apnea, ya que la visibilidad permite apreciar mejor el fondo marino. Aun así, no es un lugar especialmente cómodo para llegar con carga, por lo que conviene organizar la visita con antelación.











