Torrox es uno de los municipios más reconocibles de la Axarquía malagueña por su vínculo directo con el litoral y por una identidad turística muy asociada al clima. Su ubicación en la parte oriental de la Costa del Sol lo ha mantenido durante años entre los destinos habituales para quienes buscan unos días de descanso junto al mar sin renunciar a los servicios de una localidad consolidada. En ese contexto, el municipio ha reforzado su imagen como enclave costero con varias playas distribuidas entre Torrox Costa y El Morche.

Dentro de ese tramo de costa se encuentra la playa del Cenicero-Las Dunas, un espacio que no tiene la misma visibilidad que otros arenales más conocidos de Málaga, pero que reúne suficientes características como para formar parte de una escapada por la zona. Es una playa amplia, de arena oscura y con un oleaje moderado, situada en un entorno urbano, aunque con presencia de vegetación y un sistema dunar que le da un matiz más natural que el de otros puntos más transformados del litoral.

Su reciente reconocimiento con la Bandera Azul ha servido para dar mayor visibilidad a un lugar que hasta ahora había mantenido un perfil discreto dentro de la oferta de baño de Torrox. Cenicero-Las Dunas se suma así al papel que ya desempeñan otros arenales del municipio, como Ferrara o El Morche, dentro de una franja costera que combina turismo, vida local y servicios cercanos. Aun así, su interés no depende solo de este distintivo, sino también de la posibilidad de encontrar un espacio amplio, bien conectado y menos concurrido que otros destinos habituales de la Costa del Sol.