Nerja se encuentra en la comarca de la Axarquía, en el extremo oriental de la provincia de Málaga, dentro de la Costa del Sol. Su localización, entre el mar Mediterráneo y un entorno montañoso cercano, ha condicionado tanto su desarrollo turístico como la forma de vida del municipio. A pesar de su proyección como destino, mantiene un tamaño manejable, con un casco urbano que permite recorrer miradores, plazas, calles de casas blancas, playas cercanas y algunos de sus principales espacios históricos.

Aunque su imagen está muy ligada al litoral, Nerja ofrece un patrimonio que va más allá del mar. La Cueva de Nerja es el principal referente arqueológico del municipio y uno de los elementos que explican su peso cultural. A esto se suman lugares como el Balcón de Europa, la iglesia del Salvador, la ermita de Nuestra Señora de las Angustias o el Parque Verano Azul, que ayudan a entender la relación de la villa con su historia, con el turismo y con el entorno malagueño.

La visita también puede abordarse desde el punto de vista gastronómico. La cocina local está marcada por su ubicación, el clima y la cercanía al mar. El pescado fresco tiene un papel destacado, especialmente en recetas típicas de la costa malagueña, aunque también aparecen platos de interior y elaboraciones propias de Andalucía oriental. Ajoblanco, espetos, cabrito a la nerjeña y otras preparaciones que completan el enclave.