La provincia de Granada posee una geografía asombrosa, capaz de conectar los paisajes típicos de la Alpujarra con la Costa Tropical en un trayecto de apenas unos minutos. El mejor ejemplo de este contraste se encuentra en el municipio de Gualchos, un territorio de algo más de 5.000 habitantes que destaca por una marcada dualidad. Por un lado, el núcleo interior de Gualchos se ubica en las estribaciones de la Sierra de Lújar y mantiene la fisonomía de un pueblo blanco tradicional, con calles estrechas y elementos arquitectónicos típicos como los 'tinaos'. Por el otro, descendiendo tan solo cinco kilómetros hacia la costa, se encuentra la localidad de Castell de Ferro, su núcleo marinero caracterizado por un perfil de acantilados, calas aisladas y playas de grava gris ideales para buscar tranquilidad.

Es precisamente en este frente costero donde emerge Castell de Ferro, un pintoresco pueblo que tomó su nombre de la imponente fortaleza nazarí del siglo XII que corona su cima a 90 metros de altura. Este castillo goza de la máxima protección legal al estar catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC); una condición que, de hecho, guarda una curiosa intrahistoria administrativa recogida en el Boletín Oficial del Estado (BOE).