A.S/TRESBActualizado Martes,
julio
13:09El Mediterr�neo esconde muchas calas preciosas y tranquilas para disfrutar del verano a otro ritmo. Algunas recuerdan a esos peque�os rincones de Menorca donde el agua, la roca y la vegetaci�n ocupan casi todo el paisaje.A pocos kil�metros de Barcelona hay una que cumple con estos requisitos, situada entre acantilados y rodeada de pinos, dentro de uno de los tramos m�s singulares del litoral de Catalu�a.�Cu�l es la cala poco conocida de Barcelona donde voy cuando echo de menos Menorca?Se llama Cala Morisca y pertenece al t�rmino municipal de Sitges, en la comarca del Garraf. Est� situada al norte del n�cleo urbano, en ese tramo de costa que conecta Barcelona con Sitges y que, pese a su cercan�a a la ciudad, conserva una belleza abrupta y casi salvaje.La cala se abre al pie de los acantilados del Parque del Garraf, encajada entre la roca y el mar. Sus 140 metros de longitud no impresionan por tama�o, pero s� por car�cter. La arena clara se mezcla con piedras y zonas rocosas, sobre todo en los extremos, mientras que el agua limpia y transparente invita a un ba�o tranquilo. Es un lugar donde el color del mar cambia con la luz y es posible desconectar del ritmo de la gran ciudad tan solo conduciendo unos minutos.Cala Morisca mantiene, adem�s, una tradici�n naturista que forma parte de su identidad. Aqu� el ba�ador es opcional y conviven quienes lo practican con quienes no. El acceso final es a pie, desde la parte superior del acantilado, por un camino corto pero algo inc�modo, por lo que conviene llevar calzado adecuado y todo lo necesario para disfrutar de la jornada.Rodeada de paredes de roca, pinos y vegetaci�n mediterr�nea, la cala conserva ese equilibrio delicado entre lo accesible y lo escondido. No es casualidad que cuente con certificaciones medioambientales como EMAS, ISO 14001 y Biosphere.Cala Morisca: situada en los alrededores de Sitges y rodeada de acantilados y pinosA pesar de su apariencia aislada, Cala Morisca no renuncia a ciertas comodidades. Seg�n el Ayuntamiento de Sitges, dispone de servicios b�sicos como WC, ducha, lavapi�s, un punto SOS y una silla de intervenci�n inmediata. Eso s�, el acceso sin pasarelas adaptadas exige cierta movilidad para poder disfrutar de un ba�o en la cala.En los alrededores, el paisaje se complementa con una oferta dedicada a la restauraci�n en el Mirador de Cala Morisca, el cual cuenta tambi�n con unas vistas privilegiadas del entorno. A pocos pasos, un chiringuito junto a la playa permite disfrutar al m�ximo de la jornada entre bebidas fr�as y platos sencillos, sin romper la armon�a del lugar.El complejo cuenta tambi�n con una zona privada de aparcamiento de pago. Desde all�, el descenso hasta la cala se realiza a pie, en un recorrido breve. Es, en cierto modo, parte de la experiencia. Dejar atr�s el coche, bajar entre pinos y sentir c�mo el paisaje se abre poco a poco.Este rinc�n del Garraf ha tenido incluso su momento de protagonismo medi�tico. Fue aqu� donde Dulceida y Alba Paul celebraron su primera boda el 10 de septiembre de 2016, en una ceremonia frente al mar que reuni� a familiares y amigos. Aquel evento puso el foco sobre Cala Morisca, aunque, afortunadamente, no ha alterado su esencia.C�mo llegar a Cala MoriscaLlegar a Cala Morisca es sencillo, pero requiere de atenci�n. Se encuentra en el punto kilom�trico 169,5 de la C-31, dentro del t�rmino municipal de Sitges. Desde Barcelona, el trayecto m�s habitual pasa por tomar la C-32 hasta Castelldefels y continuar despu�s por la C-31 en direcci�n a Sitges. Son unos 40 kil�metros que, en condiciones normales, se recorren en menos de una hora, aunque el tr�fico veraniego puede alargar el viaje.La entrada, discreta y situada en una carretera con curvas, puede pasar desapercibida si no se est� atento. Conviene reducir la velocidad al aproximarse al punto indicado y seguir la se�alizaci�n hacia Cala Morisca para acceder al aparcamiento. Detenerse en los m�rgenes de la carretera no es recomendable, ya que el espacio es limitado y la visibilidad, reducida.No existe conexi�n directa en transportep�blico. La opci�n m�s pr�ctica es llegar en coche o motocicleta y utilizar el aparcamiento del complejo. Tambi�n es posible desplazarse en tren hasta Garraf o Sitges y completar el trayecto en taxi, ya que el recorrido a pie desde las estaciones discurre por una zona poco adecuada para peatones.Quiz� ese acceso algo m�s dif�cil que otros puntos del litoral es precisamente lo que ha permitido que Cala Morisca conserve su car�cter. Porque una vez abajo, con el mar frente a ti y el sonido de las olas rompiendo contra la roca, todo lo dem�s pierde importancia. Y entonces, sin necesidad de cruzar el Mediterr�neo, Menorca parece estar un poco m�s cerca.








