El monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil, situado en la Ribeira Sacra, es todo un referente cultural de primer orden en Galicia. Su construcción abarca desde el siglo XII hasta el XVIII y, además de mostrar una evolución artística realmente notable, aquellos que lo visitan pueden apreciar su emplazamiento entre bosques que descienden majestuosos hacia el río Sil. Declarado Bien de Interés Cultural en 1985, representa un legado histórico de incalculable valor para la región. Se encuentra concretamente en el municipio de Nogueira de Ramuín, en la provincia de Ourense, y está rodeado de una naturaleza profunda, verde y vibrante, ofreciendo una mezcla de espiritualidad monástica con un entorno paisajístico de una gran belleza.

Es considerado uno de los centros monásticos más importantes y antiguos de toda la comunidad autónoma, cuyos orígenes se remontan a los siglos VI o VII de nuestra era actual. En aquella época, la zona comenzó a florecer gracias a la llegada incipiente de la vida eremítica. Tradiciones antiguas sugieren que el cenobio fue fundado inicialmente por la figura de San Martín Dumiense. Sin embargo, su consolidación definitiva como centro benedictino ocurrió durante el próspero y relevante siglo X. El rey Ordoño II otorgó un privilegio clave al abad Franquila para reconstruir el lugar entonces abandonado. A partir de ese momento, el monasterio inició una etapa de gran influencia política, económica y espiritual.