En este plato la cucurbitácea se sirve cruda, lo que hace que quede crujiente y refrescante. El resto de ingredientes aportan todo el saborFresco y bonitoJulia Laich Poco tenemos en mente que el calabacín se puede comer crudo y poco lo aprovechamos. Es una lástima, pues si bien es bastante insípido, tiene una buena textura crujiente, es refrescante y se lleva bien con muchos ingredientes. Esta ensalada, inspirada en una del libro Nada sofisticado de Alison Roman –que vale la pena tener a mano por la sencillez y efectividad de sus recetas–, es la puerta de entrada perfecta para que te aventures a preparar y comer la cucurbitácea cruda. Luego, si te animas, también tienes esta ensalada con queso feta y nueces y esta con rúcula, avellanas y aliño de yogur.Para esta ensalada vale la pena elegir unos calabacines que sean más bien pequeños y prietos, hará que tengan menos semillas y una textura más firme. Los grandes, sobre todo si ya han pasado unos días desde su cosecha, pueden tender una textura más similar al corcho. Si quieres que la ensalada te quede todavía más bonita, puedes usar calabacines amarillos y verdes. Con el resto de ingredientes puedes jugar a tu antojo, aunque te recomiendo que no escatimes en la cantidad de limón ya que hace que el plato sea extra refrescante.Dificultad: Ideal para el veranoIngredientesPara 4 personas como acompañamiento2 calabacines pequeños1 puñado de pipas de calabaza o de girasol Zumo de ½ limónSalQueso curado (cualquiera susceptible de ser rallado vale)Para el aliño3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra4 tomates semisecos en aceite o secos y rehidratadosUn puñado de hojas de albahaca fresca + algunas extra para decorarUn puñado de hojas de perejil fresco + algunas extra para decorarRalladura de ½ limónPimienta negraInstrucciones1. Tostar las pipas de calabaza en una sartén a fuego medio con cuidado de que no se quemen. Retirar y reservar.2. Laminar los calabacines muy finos con una mandolina o con un cuchillo. Ponerlos en un bol. Añadir el zumo de limón y sal, y mezclar. Probar: deben estar ácidos, salados y crujientes.3. Picar los tomates, la albahaca y el perejil.4. En un bote poner el aceite de oliva, los tomates, la albahaca y el perejil picados, la ralladura de limón y la pimienta. Tapar y agitar vigorosamente.5. Colocar los calabacines en un plato tal y como se muestra en la foto. Añadir por encima el aliño, queso curado rallado, unas hojas de perejil y de albahaca y las pipas de calabaza tostadas.Si tienes dudas o quejas sobre nuestras recetas, escríbenos a elcomidista@gmail.com. También puedes seguir a El Comidista en Youtube.Archivado EnRecetas cocinaGastronomíaEnsaladasCalabacínLimónCocina de veranoPrimerosCocina vegetariana