En España, los sectores menos digitalizados son los que consiguen los mayores márgenes de beneficio. Lo normal es que las actividades con mayor capacidad de generar valor añadido sean, al mismo tiempo, las que consigan la mayor rentabilidad de su inversión. Pero, paradójicamente, esto no es lo que ocurre en España. La alta rentabilidad de los sectores poco digitalizados podría explicar la asignación de los recursos hacia sectores poco productivos, lo que supone un lastre para el crecimiento del país. Un estudio de la Fundación BBVA y el IVIE muestra que los márgenes de beneficio (medidos como la facturación menos los costes productivos —EBIT—) son más altos en los sectores de baja digitalización. Estos sectores menos digitalizados en España son los de alimentación, industrias extractivas, energía, construcción, transporte y almacenamiento, hostelería, inmobiliario y primario. Si consiguen altas rentabilidades sin esfuerzo, ¿por qué iban a invertir? Los márgenes de beneficio bruto en estas actividades ascienden al 8,6%, muy por encima del 6,7% que consiguen los sectores más digitalizados. En esta última categoría se incluyen las actividades de información y comunicaciones, fabricación de material de transporte, actividades jurídicas y contables, I+D y las actividades administrativas y de servicios auxiliares. Esta gran diferencia de rentabilidad supone un desincentivo a la inversión en digitalización de las empresas en los sectores que todavía no han hecho ese cambio. De hecho, España es el tercer país de la Unión Europea con mayor porcentaje de valor añadido generado por sectores de baja digitalización. En concreto, estas actividades generan casi el 38% de la actividad, frente al 31,5% del conjunto de la UE. Solo Grecia y Rumanía están en peor situación. TE PUEDE INTERESAR "La economía española presenta un retraso en digitalización respecto a Europa", señala el informe. Pero esta mayor presencia de empresas de baja digitalización no responde a que en España sean más productivas. Esto es, no se debe a que estas empresas lo hagan especialmente bien pese a estar poco digitalizadas, sino a que existen "elevadas barreras de entrada y menor presión competitiva", subraya el informe. Estas barreras generan un entorno de baja competencia que permite a las empresas obtener una alta rentabilidad sin necesidad de hacer grandes inversiones. Basta con aprovechar esas fisuras que existen en el mercado. TE PUEDE INTERESAR Entre las causas que explican esta situación, el estudio destaca la presencia de sectores altamente regulados, como el de la energía, o que dependen de concesiones administrativas, como el transporte urbano de pasajeros. En estos casos, la intervención del sector público limita la entrada de competidores, lo que genera un entorno propicio para que las empresas puedan subir precios y, al mismo tiempo, renunciar a su modernización. El estudio también señala que otra de las causas puede estar en la existencia de empresas en posiciones de dominio de mercados locales, por ejemplo, en el caso de la hostelería, con los establecimientos que tienen las mejores ubicaciones. Esto también limita la competencia en los sectores y desincentiva la inversión. Empresas gacela La alta rentabilidad de los sectores menos digitalizados les permite competir desde una posición ventajosa frente a los sectores punteros. Se crean las condiciones óptimas para atraer capital y conseguir crecimiento, aunque no sean las actividades óptimas para el país. Esto explica que estos sectores hayan crecido intensamente en la última década. TE PUEDE INTERESAR En concreto, los investigadores utilizan la evolución del empleo como una medición del crecimiento empresarial. Y lo que encuentran es que, en el periodo 2013-2023, los sectores de baja digitalización han experimentado un crecimiento anual promedio similar al de los sectores más digitalizados. En particular, el avance es del 4% y del 4,6% anual, respectivamente. España tiene una importante presencia de empresas gacela (de rápido crecimiento) en los sectores menos digitalizados. De hecho, la presencia de estas empresas gacela está aumentando con mayor intensidad en las actividades poco digitalizadas. Esto significa que estas actividades siguen generando interesantes oportunidades de inversión. El sector de la energía o el de la hostelería son buenos ejemplos, ya que han crecido intensamente en los últimos años y también han mejorado sus márgenes de beneficio. "La mayor intensificación del porcentaje de empresas gacela se observa en los sectores de baja digitalización, lo que indica que esas actividades también tienen un importante protagonismo en el crecimiento español reciente", explica el estudio. TE PUEDE INTERESAR Uno de los datos más relevantes del informe señala que las empresas gacela suponen el 16,4% del empleo en los sectores poco digitalizados, mientras que el porcentaje baja al 11,9% en los sectores muy digitalizados. Esto significa que el crecimiento económico de España sigue muy centrado en actividades poco productivas. "En definitiva, la economía española aún no aprovecha plenamente el potencial de la digitalización", resume el estudio. Ante esta situación, concluye que "son aconsejables reformas que reduzcan las barreras regulatorias que protegen a las empresas con posición de dominio. También se necesitan políticas que favorezcan una mayor apertura de los mercados, para que la transformación digital del tejido productivo se traduzca en mayor crecimiento económico y creación de empleo de calidad". En España, los sectores menos digitalizados son los que consiguen los mayores márgenes de beneficio. Lo normal es que las actividades con mayor capacidad de generar valor añadido sean, al mismo tiempo, las que consigan la mayor rentabilidad de su inversión. Pero, paradójicamente, esto no es lo que ocurre en España. La alta rentabilidad de los sectores poco digitalizados podría explicar la asignación de los recursos hacia sectores poco productivos, lo que supone un lastre para el crecimiento del país.