España es uno de los países desarollados menos competitivos a nivel fiscal. El sistema tributario español está en el puesto 34 de 38 del Índice de Competitividad Fiscal Internacional de 2025, que elabora el think tank Tax Foundation, con una puntuación de 57,9 sobre 100. Además, el entorno fiscal de las empresas también ocupa un puesto muy bajo en este listado. En concreto, de los 38 países que conforman la OCDE, el impuesto de Sociedades español ocupa el puesto 33, con una puntuación de 52,8 sobre 100 lo que impide un avance acumulado de hasta un 2,3 puntos porcentuales hasta 2029 del PIB per cápita.El año pasado, la riqueza total del país dividida entre el número de habitantes (así se calcula el PIB per cápita) se situó en 2025 en torno a los 34.350 euros por habitante, lo que supone un incremento de 1.170 euros con respecto a 2024. Por tanto, en un año la riqueza por habitante en España se expandió por encima del 2%. Teniendo en cuenta esto, si Hacienda hiciese más competitiva la fiscalidad para las empresas, a ojos de Tax Foundation, el PIB per cápita en 2029 habría registrado un crecimiento acumulado de un 4,3%, hasta los 35.792,70 euros, lo que equivale a 0,75 puntos porcentuales más de crecimiento por cada año.
España pierde hasta 2,3 puntos de PIB per cápita por la alta fiscalidad a las empresas
España es uno de los países desarollados menos competitivos a nivel fiscal. El sistema tributario español está en el puesto 34 de 38 del Índice de Competitividad Fiscal Internacional de 2025, que elabora el think tank Tax Foundation, con una puntuación de 57,9 sobre 100. Además, el entorno fiscal de las empresas también ocupa un puesto muy bajo en este listado. En concreto, de los 38 países que conforman la OCDE, el impuesto de Sociedades español ocupa el puesto 33, con una puntuación de 52,8 sobre 100 lo que impide un avance acumulado de hasta un 2,3 puntos porcentuales hasta 2029 del PIB per cápita.








