El Ministerio de Hacienda presumía hace unos meses que "la política tributaria del Gobierno consiste en exigir un mayor esfuerzo a grandes empresas y patrimonios y, al mismo tiempo, aplicar medidas fiscales beneficiosas para la mayoría social". Lo hizo el día en el que aprobó una ampliación del beneficio fiscal para que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) no tenga que pagar IRPF. Desde entonces ha tenido lugar un acalorado debate entre el Gobierno y la oposición a cuenta de la política tributaria del Ministerio de Hacienda. La Comisión Europea zanja ahora el debate en su último Informe Anual sobre Fiscalidad. "Es destacable el aumento [del tipo efectivo marginal] en los dos primeros quintiles en España", señala el estudio. Y es destacable, porque la mayor parte de países han bajado el tipo marginal de las rentas bajas en la última década. Lo que mide la Comisión Europea es cómo ha cambiado el impuesto marginal que se paga en España en función de los diferentes tramos de renta. En concreto, mide qué porcentaje de una subida de sus ingresos del 3% se quedarían las Administraciones Públicas a través del IRPF, las cotizaciones sociales y la pérdida de beneficios fiscales. Los datos de la Comisión Europea muestran que los contribuyentes con menos ingresos (el 20% con menor renta) están sometidos a un tipo marginal que es 13 puntos porcentuales superior al del año 2015. Se trata de la tercera mayor subida de toda la Unión Europea, sólo por detrás de Rumanía y Alemania. Estos datos están elaborados por Bruselas en colaboración con los diferentes países miembros, por lo que el Gobierno español ha validado las cifras. Cambio del tipo marginal efectivo por tramos de renta Esto significa que, cuando las rentas bajas consiguen una subida salarial, las Administraciones Públicas se quedan con 13 puntos porcentuales más que hace una década, elevando el porcentaje total por encima del 20%. Es cierto que el Gobierno ha aprobado rebajas de impuestos para evitar que quienes cobran el salario mínimo tengan que pagar IRPF. Sin embargo, cuando el salario sube levemente por encima del SMI, los tipos marginales saltan rápidamente, provocando un endurecimiento de la presión fiscal para las rentas bajas. La subida también ha sido importante en el caso de las rentas medias/bajas. El segundo quintil (situado entre el 20 y el 40% de la distribución de la renta) ha vivido una subida del tipo efectivo marginal de 8 puntos porcentuales y el tercer quintil (entre el 40 y el 60%), de casi 15 puntos porcentuales. TE PUEDE INTERESAR En definitiva, las rentas medias y bajas están sometidas ahora a una presión fiscal significativamente superior a la del año 2015. Esto no significa que la subida haya sido igual para todos los trabajadores, de hecho, incluso existen diferencias entre comunidades autónomas. Pero, en términos generales, se ha producido un incremento de la fiscalidad que ha impactado especialmente sobre los tramos más bajos de ingresos. Esta subida incluye también la subida de las cotizaciones sociales aprobadas tras la última reforma de pensiones para contrarrestar una parte del aumento del gasto en prestaciones aprobado por el Gobierno. La convergencia A pesar de la subida de impuestos y cotizaciones aplicada en la última década, España todavía tiene uno de los tipos marginales más bajos de toda la Unión Europea para los primeros quintiles de renta. Por ejemplo, el tipo marginal que paga el 20% de contribuyentes con menos ingresos es el quinto más bajo, sólo por encima de Italia, Irlanda, Países Bajos y Portugal. Y el tipo marginal del segundo quintil (entre el 20 y el 40% de la distribución de la renta) es el segundo más bajo de toda la UE, sólo por delante de Chipre. Tipo marginal efectivo por tramos de renta Por el contrario, los tipos marginales que pagan las rentas altas están en línea con la mayor parte de países europeos, ya por encima del 40%. Esto convierte al sistema fiscal español en altamente progresivo. El peso de la fiscalidad va acelerando a medida que suben los salarios, lo que permite hacer una importante reducción de la desigualdad con el IRPF. El problema de este sistema tan progresivo es que castiga mucho las subidas salariales, en especial para las rentas medias y altas. En fases de alta inflación como la actual, los incrementos retributivos para compensar los precios provocan que el tipo efectivo que pagan los contribuyentes suba rápidamente. Esto resulta en un rápido aumento de la presión fiscal en las crisis inflacionistas, como han documentado el Banco Central Europeo y el Banco de España. Esta elasticidad del sistema tributario ante las subidas salariales explica el crecimiento de la presión fiscal que ha vivido España. Según el informe de la Comisión Europea, España es el país en el que más aumentó la presión fiscal en el periodo 2020-2024. En concreto, aumentó en 2,9 puntos del PIB. Básicamente se explica por las subidas del IRPF (2,5 puntos). También se han incrementado las rentas del capital en 0,5 puntos y el IVA ha bajado en 0,1 puntos. TE PUEDE INTERESAR En este periodo, la presión fiscal del conjunto de países de la Unión Europea ha bajado en 0,1 puntos porcentuales. El motivo es que la mayor parte de países comunitarios han aplicado rebajas de impuestos para compensar la progresividad en frío. España está convergiendo rápidamente hacia la presión fiscal del resto del continente. La crisis inflacionista está permitiendo hacerlo sin necesidad de aprobar grandes subidas de impuestos. La mayor recaudación está permitiendo sufragar los gastos crecientes que realizan las Administraciones Públicas, en especial asociados al envejecimiento (pensiones y sanidad). Esta estrategia permite elevar el gasto público a costa de perder la ventaja fiscal que tenía España. El Ministerio de Hacienda presumía hace unos meses que "la política tributaria del Gobierno consiste en exigir un mayor esfuerzo a grandes empresas y patrimonios y, al mismo tiempo, aplicar medidas fiscales beneficiosas para la mayoría social". Lo hizo el día en el que aprobó una ampliación del beneficio fiscal para que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) no tenga que pagar IRPF.
Bruselas desmonta el discurso del Gobierno: los impuestos suben más entre las rentas bajas
Un estudio de la Comisión Europea sitúa a España entre los países que más han incrementado los tipos marginales sobre las rentas bajas en la última década








