Editorial Expansi�nActualizado 22
JUL.
2026 - 12:49Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo.OLIVIER MATTHYSEFELa enorme incertidumbre sobre la situaci�n en Oriente Pr�ximo aconseja prudencia en espera de mayor claridad.El agravamiento de las tensiones b�licas en Oriente Pr�ximo no alterar� la pol�tica monetaria del Banco Central Europeo. Christine Lagarde anticip� en el foro de Sintra, celebrado a comienzos de mes en la ciudad hom�nima portuguesa, que la moderaci�n de las tensiones inflacionarias en la zona euro aconsejaba una pausa hasta tener datos m�s concretos sobre el impacto real en la formaci�n de precios del encarecimiento de la energ�a derivado del cierre del estrecho de Ormuz. Aunque de nuevo la entrada y salida de buques mercantes del golfo P�rsico se est� viendo paralizada por el intercambio de ataques entre Ir�n y Estados Unidos, lo que ha llevado la cotizaci�n del petr�leo en los mercados financieros de regreso a los 90 d�lares, como a principios de junio, estos niveles todav�a est�n lejos de los m�ximos de 114 d�lares alcanzados en mayo. Lo cual concede cierto margen de maniobra a Fr�ncfort, m�xime teniendo en cuenta que s�lo el Banco de Jap�n entre los grandes bancos centrales sigui� los pasos de la autoridad monetaria europea en materia de tipos de inter�s tras el estallido de la guerra contra Ir�n. Adem�s, los precios en el mes de junio se moderaron por debajo del 3% por primera vez desde marzo gracias a la paz propiciada por Qatar, que se termin� demostrando tan fr�gil como breve, pero posibilit� un oasis desinflacionario a las puertas del verano en el continente. La enorme incertidumbre sobre la situaci�n en Oriente Pr�ximo aconseja prudencia en espera de mayor claridad, al menos hasta septiembre, cuando se actualizar�n las proyecciones para lo que resta de a�o y a futuro.Opini�nEditorialBanco Central EuropeoChristine LagardeGuerra en Ir�n













