Los mayores aportan en impuestos, cotizaciones y consumo el triple de lo que reciben como pensionistas y otras prestaciones públicas, según datos que reflejan investigaciones como la del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) y, entre otras entidades, el Centro Internacional del Envejecimiento (CENIE).PublicidadUnas cifras que desmontan los bulos sobre la carga monetaria que supone el envejecimiento de la población a la sociedad española. Por el contrario, son los mayores los principales consumidores y los garantes del ahorro.Este colectivo concentra el 39,3% del consumo privado total, lo que equivale a unos 264.130 millones de euros anuales. Si a esta cifra se suma lo que aportan en impuestos y cotizaciones (138.173 millones), duplican lo que los sénior reciben en prestaciones públicas (183.070 millones). Esto es, las personas mayores aportan en impuestos y consumo el 120% más de lo que reciben en pensiones.En este sentido, Juan Hernández, director de Ageingnomics explicó durante la presentación este año del informe Ingresos y gastos de los hogares españoles por edad y género que los mayores de 55 años "son ahorradores, consumidores activos, sostienen redes familiares mediante transferencias intergeneracionales y constituyen un pilar fundamental de estabilidad financiera y patrimonial".Los mayores concentran cerca del 60% del gasto total de los hogares en España, superando en gasto medio per cápita a los grupos de edad más jóvenes.Los mayores, en cifras económicasA partir de los 55 años, el 34% de la población genera el 32,8% del PIB y concentra 592.719 millones de euros en recursos, incluyendo rentas de mercado y prestaciones.Los séniors reciben 183.070 millones de euros en prestaciones públicas monetarias, fundamentalmente pensiones y aportan 138.173 millones en impuestos y cotizaciones (lo que representa el 34,5% del total) y, además, concentran el 68% del ahorro total de los hogares (73.578 millones). PublicidadEstos datos reflejan su importancia financiera y patrimonial y pone de manifiesto el funcionamiento del Estado del bienestar como un sistema de transferencias intergeneracionales que redistribuye recursos a lo largo del ciclo vital.El estudio de la Fundación Mapfre y Fedea aporta otras cifras que reflejan la importancia de las personas de edad más avanzada en la economía. Así, el consumo privado medio anual en España se sitúa en 12.088 euros por persona y año, mientras que en el grupo de 55 años o más asciende a 13.511 euros, por encima de la media. Parte de este incremento se explica por el mayor gasto sanitario —público y privado— y por el peso de la vivienda, incluyendo el alquiler imputado de la vivienda en propiedad, cuyo importe aumenta cuando disminuye el número de convivientes tras la emancipación de los hijos o la viudedad.Mayores con más capacidad adquisitivaLos miembros de la generación sénior son el grupo de edad con mayor capacidad adquisitiva del conjunto de la población española.El colectivo sénior contribuye a financiar el consumo de otros miembros de sus hogares (el saldo neto de las transferencias privadas dentro de los hogares es negativo para los séniors).PublicidadEl consumo privado de los seniors representa un 39,3% del total, superando al del grupo principal: 30-54 (36,9%). Además, el consumo privado medio por persona del colectivo es el mayor de cualquier grupo de edad. Se sitúa en 16.406 euros, lo que supone un 14,4% más que el del grupo principal 30-54 y un 15,7% más que la media del conjunto de la población.La longevidad y vivir más y mejor implica también, como ha dejado claro el informe del Observatorio de las Personas Mayores de la Fundación Primero de Mayo, el sistema público de pensiones protege a casi diez millones de personas mientras se desploma la natalidad. España lleva desde 2015 con un saldo vegetativo negativo, lo que hace más evidente la necesidad del fenómeno migratorio. Sin embargo, esta situación no genera un desequilibrio económico sobre lo que aportan y reciben los mayores.