La factura de las pensiones crecerá un 5,9% en 2026. Sin embargo, casi la mitad de ese avance no obedecerá al envejecimiento de la población ni a la llegada de nuevos jubilados. El 47,5% del aumento del gasto estará vinculado a la revalorización de las prestaciones conforme al IPC, según un informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).La revalorización de las pensiones con el IPC fue uno de los ejes fundamentales del denominado "primer paquete" de la reforma del exministro José Luis Escrivá. La medida, aprobada en 2021, estableció que las nóminas se actualicen cada año conforme a la inflación media registrada en noviembre, recuperando la garantía de mantenimiento del poder adquisitivo de los jubilados.
La reforma sustituyó el Índice de Revalorización de las Pensiones (IRP), aprobado en 2013 por el Gobierno de Mariano Rajoy. A diferencia del modelo actual, las pensiones no se actualizaban según el IPC, sino en función de las cuentas de la Seguridad Social. Como consecuencia, durante varios años las subidas quedaron limitadas al mínimo legal del 0,25%.
Esta revalorización de las pensiones constituye uno de los cuatro elementos que intervienen en el incremento anual del gasto. Le sigue el aumento del número de prestaciones, que incrementará el gasto un 1,5% en 2026. Asimismo, se trata de un punto porcentual menos que en 2025, según la AIReF.







