El Ministerio de Seguridad Social ha publicado los primeros resultados de su nuevo modelo de proyección del gasto en pensiones a largo plazo (INTegraSS), según el cual el desembolso bruto (sin medidas de ingresos) supondría el 14% del PIB en el promedio 2022-2050. La cifra queda por debajo de los cálculos de la AIReF (14,6% según el último estudio de mayo de 2026) y de la Comisión Europea en su 'Ageing Report' de 2024 (15,4%), en parte, porque incorpora supuestos macroeconómicos y demográficos más favorables.

En el acto de presentación del modelo en abril, el Gobierno defendió que el suyo es el "instrumento más fiable" para "adelantarnos a la evolución del sistema", porque usa datos propios de la Seguridad Social y las proyecciones más actualizadas del Ministerio de Economía y del INE. "Los datos permiten ser optimistas, el gasto en pensiones es asumible y las medidas están funcionando", sentenció la ministra Elma Saiz.

Cada modelo está elaborado con parámetros distintos, pero todos se centran en adivinar el futuro sin analizar si lo que ya ha pasado en los últimos años concuerda o no con el escenario. La ventaja que ofrece el ejercicio del ministerio es que, al usar cifras administrativas de pensiones y de gasto en millones de euros, la comparativa con los últimos datos reales es posible. La primera conclusión es que se aprecia una desviación hacia un mayor gasto real en el área contributiva respecto al incluido en los cálculos de proyecciones.