Cuerpo y Saiz presentan una nueva herramienta para hacer proyecciones del sistema, aunque Bruselas seguirá usando sus propios cálculos
El impacto que tiene el creciente gasto en pensiones en las cuentas públicas es un asunto espinoso con el que suelen batallar Gobierno y oposición, además de los propios expertos entre sí. Con la intención de garantizar la sostenibilidad financiera futura del sistema, el Gobierno ha presentado este jueves “una herramienta de proyección de gasto más potente y fiable que ninguna otra hasta el momento”. Así describen fuentes de la Seguridad Social el nuevo modelo de cálculo, que han denominado INTegraSS y que rebaja el impacto de la factura de las pensiones en el PIB tras la inquietud que han expresado diferentes voces sobre su elevado coste.
Este instrumento, apadrinado en su presentación por el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y la portavoz del Ejecutivo y ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, ofrece “la proyección del sistema más ajustada a la realidad que se puede hacer ahora, indican desde el Ejecutivo. Y el resultado de los primeros cálculos con esta herramienta prevé un impacto del gasto en pensiones más moderado que los realizados hasta el momento por otros agentes implicados, como la Airef (autoridad fiscal) o la Comisión Europea. En concreto, INTegraSS indica que la factura del sistema, incluyendo todo tipo de pensiones, contributivas (también las de clases pasivas, las de los funcionarios) y asistenciales ascenderá a un promedio del 14% del PIB en el periodo 2022-2050, que es el analizado por esta herramienta, frente a unos porcentajes más elevados, como el 14,4% calculado por la autoridad fiscal, o el 15,4% de Bruselas (que corregido baja a 14,6% de media en dicho periodo). En la actualidad, el gasto en pensiones está algo por debajo del 13% del PIB.







