Uno de los propósitos que se buscan lograr en toda comunidad de vecinos con especial ímpetu es, sin duda, un ambiente de convivencia. Sin embargo, se trata de un escenario en el que el surgimiento de problemas es especialmente frecuente. Y es que el uso de cada una de las zonas del edificio suele ser una de las razones principales para ello. Más allá de la vivienda de cada propietario y las zonas comunes, es posible que el bloque en el que residimos cuente con una plaza de garaje asignada a cada usuario. Si bien muchos de ellos la emplean efectivamente para resguardar su vehículo personal del exterior, otros deciden usarla con otros fines en mente. TE PUEDE INTERESAR Una de las más frecuentes es el almacenaje. En este sentido, son muchos los que dudan de la viabilidad de esta práctica, por lo que es necesario consultar la Ley de Propiedad Horizontal para corroborarlo. “Son obligaciones de cada propietario respetar las instalaciones generales de la comunidad y demás elementos comunes, ya sean de uso general o privativo de cualquiera de los propietarios, estén o no incluidos en su piso o local, haciendo un uso adecuado de los mismos y evitando en todo momento que se causen daños o desperfectos”, refleja. Evitar perjuicios a nuestros vecinos Se trata de un fragmento del artículo 9 de dicho reglamento, exponiendo la necesidad de poder emplear nuestro garaje a nuestra libertad sin perjudicar en el proceso a otros propietarios. Invadir plazas de garaje de otros residentes u obstaculizar las mismas es uno de esos inconvenientes a los que refiere el texto mencionado. Pero estas obligaciones van más allá. TE PUEDE INTERESAR “Mantener en buen estado de conservación su propio piso o local e instalaciones privativas, en términos que no perjudiquen a la comunidad o a los otros propietarios, resarciendo los daños que ocasione por su descuido o el de las personas por quienes deba responder”, continúa el mismo artículo en el apartado 9.2. En caso de arremeter contra las zonas privadas o comunes con respecto al resto de miembros de la comunidad, el presidente de la comunidad será el encargado de notificar la incidencia al responsable. En caso omiso, el asunto podría saltar al ámbito legal, obligando a asumir consecuencias más graves al causante del escenario. Uno de los propósitos que se buscan lograr en toda comunidad de vecinos con especial ímpetu es, sin duda, un ambiente de convivencia. Sin embargo, se trata de un escenario en el que el surgimiento de problemas es especialmente frecuente. Y es que el uso de cada una de las zonas del edificio suele ser una de las razones principales para ello.