ViviendaLo m�s evidente es que ese proceso, previsto para medio mill�n de personas pero que ha generado 1,2 millones de solicitudes, podr�a facilitar el acceso a una casa para muchos de los solicitantes. La inc�gnita es d�nde, cu�ndo y c�moViviendas y bloques de pisos en MadridActualizado Lunes,
julio
22:39Audio generado con IALa regularizaci�n masiva de personas migrantes ha abierto para muchos un interrogante que tiene que ver con el mercado de la vivienda, pero su impacto, de tenerlo, no ser�a inmediato y tampoco ir�a en una �nica direcci�n. Lo m�s evidente es que ese proceso, previsto para medio mill�n de personas pero que ha generado 1,2 millones de solicitudes, podr�a facilitar el acceso a una casa para muchos de los solicitantes. La inc�gnita es d�nde, cu�ndo y c�mo.La clave es que las personas que han participado en el proceso impulsado por el Gobierno ya viven en Espa�a. Las organizaciones que trabajan en el d�a a d�a con ellas explican que muchas residen ahora en infraviviendas y protagonizan situaciones de hacinamiento y alquileres en condiciones abusivas, as� que en el corto plazo, la regularizaci�n podr�a facilitarles conseguir un contrato de trabajo reglado, una n�mina y aspirar a un alquiler o a una hipoteca en mejores t�rminos de los que disponen actualmente. "A priori no contemplamos impactos m�s all� de la mejora de las condiciones de vida y derechos de las personas que han accedido al tr�mite y que ser�n resueltas, ya que eran personas que se encontraban ya en el sistema de vivienda", apuntan desde Provivienda, una asociaci�n que trabaja para evitar la exclusi�n residencial tratando de facilitar condiciones de acceso y mantenimiento de una vivienda adecuada. En esta l�nea se pronuncia tambi�n Sergio Nasarre, catedr�tico de Derecho Civil en la Universidad Rovira i Virgili y fundador de la C�tedra UNESCO de Vivienda, que considera que la regularizaci�n podr�a facilitar la consecuci�n de avales para alquilar o contratos de empleo para respaldar sus peticiones. "Eso se traducir�a tambi�n en m�s garant�as para los caseros", a�ade a preguntas de EL MUNDO. Aun as�, las fuentes consultadas coinciden en que ese hipot�tico cambio no ser� f�cil ni r�pido. "No es sencillo actualmente para nadie, y para ellos menos, encontrar una vivienda y hacerlo en lugares donde el mercado est� m�s tensionado", explica por tel�fono M�nica L�pez, presidenta de CEAR (Comisi�n Espa�ola de Ayuda al Refugiado). Los migrantes son uno de los grupos de poblaci�n m�s afectados por la crisis de acceso a la vivienda que atraviesa Espa�a, junto con los j�venes, porque ambos constituyen dos de los colectivos m�s vulnerables. Su participaci�n m�s precaria en el mercado laboral y los salarios m�s bajos elevan el esfuerzo que deben afrontar para pagar un alquiler mensual y dificulta el ahorro para acceder a una hipoteca. Lejos de considerar que la migraci�n determina los precios, el Banco de Espa�a estima en su �ltimo Informe anual que el aumento del 1% en el precio real medio del alquiler de vivienda en las provincias t�picas de destino de los migrantes internos e internacionales reduce en un 1,8% los flujos dentro de Espa�a y en un 5% los flujos migratorios hacia Espa�a. Seg�n su an�lisis, "el aumento del precio real del alquiler entre 2014 y 2024 habr�a modificado la asignaci�n de los flujos migratorios entre provincias, el volumen total de la movilidad interna entre provincias y la llegada de inmigrantes hacia Espa�a". Tanto CEAR como Provivienda coinciden en que es prematuro establecer conclusiones sobre lo que puede pasar. "La regularizaci�n por s� sola no resuelve las dificultades estructurales de acceso a la vivienda, no elimina las barreras que muchas personas migrantes siguen encontrando para acceder a ella. Por eso, la regularizaci�n no deber�a entenderse como una soluci�n a esta problem�tica, sino que se necesita acompa�arla de pol�ticas p�blicas y sistemas p�blicos de protecci�n que aseguren el acceso a derechos b�sicos, entre ellos la vivienda", apuntan desde Provivienda. Puestos a establecer hip�tesis, tanto M�nica L�pez como Sergio Nasarre coinciden en que la progresiva mejora de las condiciones para alquilar de los migrantes revertir�a en un aumento de la demanda en el mercado, lo cual agravar�a el desequilibrio con la oferta y elevar�a la tensi�n en los precios. "En las ciudades donde las rentas ya son altas, podr�an subir m�s", conceden. Ahora bien, la presidenta de CEAR tambi�n se�ala que una parte de esos migrantes podr�an optar por moverse hacia lugares donde la vivienda es m�s asequible, como por ejemplo las zonas rurales, y en ese caso su presencia podr�a contribuir a repoblar y revitalizar �reas que est�n perdiendo poblaci�n.









