La fase de solicitudes del proceso de regularización extraordinaria de migrantes en España ha concluido. En medio de todo el ruido político, miles de personas, desde ancianos a niños, desde familias enteras a hombres y mujeres que viven solos en nuestro país, han podido cumplir el objetivo con el que llegaron a España: formar parte reconocida de nuestra sociedad. Y en todo este proceso han colaborado cientos de personas que les han ayudado a lograr ese sueño. Una de ellas es el colaborador de eldiarioCantabria.es, Víctor Javier Cavia, Graduado en Derecho y asesor jurídico en Extranjería y Migración en la asociación Acción Triángulo. Ha vivido de primera mano las emociones, las dificultades y las alegrías de un proceso que va a cambiar la vida de miles de personas. Hablamos con él para conocer de primera mano cómo han sido estos meses.
Ha sido parte activa en el proceso de regularización extraordinaria de migrantes. ¿Cómo lo describiría?
Ha sido una experiencia vital absolutamente inigualable. Profesionalmente he aprendido en 2 meses y medio lo que no se aprende en años, pero humanamente he crecido como persona haciendo míos los anhelos, las perspectivas, las esperanzas de aquellos a los que hemos ayudado. Me siento honrado de haber podido participar activamente en un proceso que hace justicia con la población migrante que quiere convertir nuestro país en su casa. Y agradecido de la oportunidad que he tenido de conocer cientos de historias de tenacidad y de ilusiones por cumplir. El proceso de regularización ha sido un acto de justicia con tantos miles de personas que hace de nuestro país un país mejor. No cambio esta vivencia, que también ha sido dura y agotadora, por nada de lo que haya podido hacer hasta ahora en mi vida.







