Ante la situación de los inquilinos que no logran acceder a una vivienda y de los compradores primerizos frustrados, los políticos de los países desarrollados han apostado por una solución que parece evidente: construir más viviendas económicas. Sin embargo, si figuras que se definen como socialistas, como el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y el próximo primer ministro británico, Andy Burnham, realmente quieren hacer que la vivienda sea más asequible, deberían dejar de lado los lugares comunes, atender la evidencia y promover, en cambio, la construcción de viviendas de alto valor.Para empezar, los elevados costos de construcción y el complejo entramado regulatorio hacen que, con frecuencia, los desarrolladores privados tengan dificultades para que los grandes proyectos de vivienda social sean financieramente viables. Los planes de Burnham para construir más viviendas asequibles podrían requerir hasta 13 mil 469 millones de dólares adicionales al año en subsidios.Quizá por ello no resulte sorprendente que muchos políticos prometan más viviendas de bajo costo de las que finalmente consiguen construir. Aunque Burnham encabezó un auge en la oferta habitacional durante su gestión como alcalde del Gran Mánchester, los desarrollos más importantes fueron modernos edificios de departamentos de gran altura, precisamente el tipo de proyectos que sectores de la izquierda populista suelen criticar. Sin embargo, como ha señalado Sir Richard Leese, exlíder del ayuntamiento de la ciudad, si Mánchester se hubiera concentrado exclusivamente en vivienda asequible, “no habría construido ninguna vivienda, absolutamente ninguna”.Más importante aún, los desarrollos de alta gama ponen en marcha largas cadenas de movilidad residencial. Cuando los hogares de mayores ingresos se mudan a viviendas de nueva construcción, dejan libres propiedades más antiguas, lo que incrementa la oferta y reduce los precios de las viviendas de nivel medio y bajo mediante un proceso conocido como filtrado (filtering). Numerosos estudios internacionales respaldan este efecto en cadena.El lujo ayudaUno de ellos, publicado el año pasado, siguió a los hogares que se mudaron a una torre de condominios de 512 departamentos recién construida en Honolulu, Hawái. El estudio encontró que, en apenas tres años, el edificio generó al menos 557 vacantes en departamentos más antiguos y económicos distribuidos por toda la ciudad, y que las viviendas de precio de mercado fueron las que desencadenaron las cadenas de movilidad más extensas.
Construcción de viviendas accesibles para todos
El sector inmobiliario es mas complejo de lo que uno piensa y esto afecta al acceso a una vivienda digna.










