Los chiringuitos del paseo marítimo, uno de los más turísticos de Málaga, lamentan pérdidas de hasta el 60% de la facturación por las obras de remodelación, más lentas de lo que esperaban
Normal, cateto, especial, de tortilla francesa o, entre otros, de roquefort con anchoas. Los camperos de la hamburguesería Mafalda están entre los bocadillos más famosos de toda la ciudad de Málaga. El local abrió en 1985 y, desde entonces, ha dado de comer a varias generaciones. Las colas eran habituales casi a diario hasta la llegada, el pasado mes de marzo, de las obras del paseo marítimo de Pedregalejo: la plaza donde se ubica su terraza fue levantada al completo como parte de esos trabajos y apenas hay un estrecho pasillo para acceder al local, sin mesas dentro. Les dijeron que iban a ser solo tres semanas, así que decidieron cerrar ese tiempo, pero fuera aún sigue todo manga por hombro y, ellos, sin poder atender a sus clientes. “Apenas han hecho nada en estos meses y es imposible abrir”, explica Herminia Salido, que a sus 56 años lleva 40 ligada al negocio familiar. “Estoy agobiada por los empleados. Pondré dos velas a la Virgen del Carmen para que, al menos, podamos abrir en agosto”, afirma la mujer.







